2013-NAVEGACIÓN BAHÍA BLANCA - BUENOS AIRES EN SOLITARIO Imprimir E-Mail
por Victor Felipe - Asociado 241
Hola a todos!!...y para su alegría por última vez.....por ahora!!!!. Les escribo desde el calor del hogar, ya de regreso al mundo de mentira, en el que los zombis andan por la calle y completamente enajenados viven a través de la tevé, si es un “reality” mejor. Del que ven pasar sus años por la ventana sin darse cuenta. Siempre corriendo, de un lado a otro sin saber a dónde van. Claro está que entiendo que ninguno de los lectores se encuentra entre ellos. JA!...
En algún mail atrás llame a éste como el mundo de los vivos pero hoy opino que no es así. Que es al revés, dado que me sentí más vivo durante el viaje que lo que puedo llegar a ser en toda mi existencia como parte de la maquinaria del sistema capitalista. (Aunque me siento más ganado que una pieza).
Partida de Bahía Blanca
Victor parte con el Soledad en solitario del Club Náutico Bahía Blanca

Estoy en ese punto en que con conciencia y lucidez veo como soy llevado a la rastra por el sistema y sin poder hacer nada me limito a escribir este último mail antes de sumirme en lo inevitable. Es como quien es arrastrado al fondo del mar y siente el insoportable peso de miles de toneladas de agua sobre sí. Aguanta la respiración y es conciente que la única barrera entre la vida y la muerte son sus labios cerrados pero que por más que se resista llegará esa inhalación involuntaria e incontrolable que será su fin
 
Para los que digan “que Bolu… que es este flaco”, “mira las cosas que pone y no hace nada al respecto” o “quien lo manda” les digo que la única amarra que me vincula a este mundo son los lazos de amor a mi familia. Motivo por demás suficiente para estar acá.
 
En el correo anterior los deje en Bahía Blanca y de ahí en adelante retomo el relato. Yo sabía que debía entrar en este puerto pero por si hubiera tenido un mínimo de duda la gente del Club Náutico Bahía Blanca con infinidad de atenciones se ocupó de disiparlas. Este Club, al igual que el AFASyN y el CN Atlántico Sur se destacan por la calidad de su gente, un staff de gruesos navegantes que como todos los grandes sorprenden por su humildad y una marcada política institucional de apoyar iniciativas deportivas como la nuestra. 
 
Aquí pusieron a nuestra disposición todo cuanto estaba a su alcance y pude realizar la reparación en el planero roto y poner el barco en condiciones. Siempre con la ayuda de Pablito. Tras varios agasajos debí retribuir las atenciones con una presentación a la comunidad del club. Peor para ellos que no saben lo aburrido que puedo llegar a ser!. Y los que me conocen, ¿me imaginan a mi como orador frente a un grupo de desconocidos?. Ni yo lo puedo creer......

Recuerdo que un rato antes de la misma estaba  muy tranquilo y un par de personas me preguntaban si ya tenía todo preparado a lo que respondía sin faltar a la verdad que me bastaría pararme ahí adelante y vomitar lo que fuera. Pero en eso estaba cuando llego Oscar Isa, el Comodoro del club y me dijo “vamos a ver el salón” y pude ver al personal del club ordenando gran cantidad de sillas. La primer reacción es que habían sobrevalorado el tema y eran demasiado optimistas en cuanto a los concurrentes esperados por lo que sugerí dejar unas pocas sillas y después ir sacando si eran necesarias. Así, un grupo de sillas vacías, no pondrían en evidencia la baja concurrencia. Pero Oscar, muy seguro, me dijo que así estaba muy bien por lo que me sobrevino un julepe bárbaro.

Tan pronto como pude zafar del momento me refugié en el barco y en una agenda hice un punteo de los temas que considere oportuno tratar y le dieran sentido a la charla. ¿Cómo salió?. No soy   quien  para juzgarla pero si puedo decir que los oyentes me hicieron sentir muy cómodo.  Luego para festejar fuimos a seguir con la maratón de agasajos.
Charla
 
Charla en el Club Náutico Bahía Blanca

Por la mañana siguiente fui tempranito a Prefectura a efectuar el despacho y de regreso Raúl, dueño del Querandí, un hermanito mellizo del Sole, me llevo a hacer combustible. Sobre las 1100 el barco fue al agua y como la marea era pasada las 1300  rápidamente me dispuse a preparar todo al tiempo que varios amigos, pese a ser día de semana, se acercaban a despedirnos. (al Sole y a mi) Que feo y difícil es siempre dejar los afectos en el muelle! Así que me hice el duro y solté amarras lo más rápido posible.
Alejandose de Bahía Blanca
 
Ya alejandose del Club Náutico Bahía Blanca

Por delante me esperaba un pronóstico muy bueno, algo más de 500 mn y mucha incertidumbre pero con la marea en vaciante y un poco de motor al principio y orejas de burro después rápidamente se perdió en mi espalda la silueta del Puerto. El resto de la tarde me mantuve desbordado por la emoción y la ansiedad pero sabiendo que esto recién empezaba trate de bajar los decibeles.
Por la noche el viento roto al norte y dándome de través navegue siempre entre 5 y 10 mn de la costa sabiendo que a esa distancia me encontraba a un tiempo prudencial de la misma y fuera de cualquier tráfico. Además de una ola bastante pequeña. En este contexto podía dormir periodos de hasta una hora entre ojeada y ojeada.

amanecer

Por la mañana siguiente me sobrevino el malestar propio del primer día de navegación y me tuvo un poco incómodo hasta la tarde que definitivamente hice base y me estabilice. Creo que aportó lo suyo un pedazo de asado que sobro de la cena en el club y que calenté al horno. De ahí en más todo entro en régimen y me aboque 100% a sacar la mejor velocidad que podía, disfrutar el paisaje y la soledad. Cocinar, limpiar y ordenar el barco a fondo. Intentar pescar y sobre todo a un tema que inicialmente no di importancia pero a partir del segundo día decidí abordar.
 

mate en solitario......
 
Mateando.......

En los días del barco en tierra observe que unas pequeñísimas hormiguitas, trabajadoras e infatigables, subían y bajaban a través del tráiler. En ese momento la única reflexión que tuvo lugar fue porque mis compañeros de trabajo no tendrían algo de ellas. Durante el primer día de navegación veía gran cantidad de estos formícidos caminando por toda la cubierta pero me era imposible hacerles algo ya que en su jornada de labor habían sido separadas de su hormiguero, de su tierra natal y hasta de su querido club náutico. Más aun con tanto prestigio  que tienen. Bicho increíble la hormiga!. El segundo día pude ver que ya no circulaban por la cubierta en forma errática propia de  la anárquica ante la falta de su reina madre. Iban y venían por senderitos perfectamente establecidos y aunque intente seguirlas por todas partes no pude determinar a ciencia cierta cuál era su origen o destino pero ya por la tarde  empecé a encontrarlas en el interior por todas partes, bajo los pisos, en el cielorraso, en los depósitos y hasta en la comida.
 
Por esto pensé que por más respeto que les tuviera debería pasar a la acción. Ante la falta de armamento químico empecé baldeando la cubierta, pero por más que inmediatamente quedaba limpia al rato reaparecían. En el interior una limpieza a fondo y un trapo con un poco de kerosén ayudo a controlarlas y finalmente el sur fuerte del cuarto día hizo que la población bajara considerablemente o se refugiaran en algún rincón, pero nunca pude erradicarlas. Por culpa de estas guachas no me pude jactar de navegante solitario y lo que es peor, cuando regrese al barco no sé si me dejarán tomar posesión.


refrescando

Retomando a temas más náuticos contare que la navegación de toda la pierna se dio con condiciones que no habíamos tenido en ningún momento del viaje. Vientos portantes suaves a moderados que solo en un periodo de doce horas se puso de jeta y otro tanto en calma permitieron singladuras medias por encima de las 120 mn. Temperaturas muy agradables y por momentos hasta molestas. Noches esplendidas donde podía estar en cubierta solo con un polar.
 
Los atardeceres competían a cual más bello endulzando la vista y saciando los sentidos. Rápidamente me adapte a las rutinas y horarios. Hablaba regularmente por teléfono y siempre estuve con la compañía de Soledad la auténtica, mi padre y el Tanito de Ushuaia que me seguía en tiempo real. Tano sos un capo!!!
Recuerdo como si fuera hoy y quedará para siempre en mi memoria la madrugada del ultimo día en que al salir afuera vi que el agua había cambiado de color y ya presentaba el tradicional color del león. Finalmente estaba de nuevo en el Río de la Plata!!!!


atardecer
 
Puesta del sol......
 
Entré al querido Club Náutico Municipal a medianoche y casi sin tener conciencia de lo que había pasado en los últimos tres meses y que ya había terminado el tan soñado viaje me fui a festejar con mi amigo Christian que había ido a recibirme. Después de todo lo navegado y de tantas cervezas calientes me merecía una bien helada.
 
Cena en el Yacht Club Centro Naval de Núñez
 
Cena en el Yacht Club Centro Naval de Núñez

Los días siguientes fueron muy intensos. Muchos amigos, familiares y personas que hasta ahí no conocía se acercaron a saludar y hacerme llegar sus felicitaciones. Continuaron los agasajos en cada comida pero en realidad yo quería viajar a ver a mi familia lo antes posible así que a riesgo de quedar como descortés viaje a San Martín tan pronto como pude dejando unos cuantos cabos sueltos que los amigos sabrán cuidar y resolveré en Semana Santa cuando viaje a Buenos Aires para tal fin.

Conclusiones:
A tan poco de terminar me resulta realmente difícil sacar conclusiones objetivas y lo suficientemente abarcativas de los distintos temas que merecen mención pero en principio enuncio los siguientes puntos como los más relevantes.
·         El viaje, como siempre, se compartió solo con familiares y los más allegados pero gracias a las comunicaciones con Miguel Urbieta y  las gestiones de ADAN y NpeM tomo estado público y desde que llegamos a Ushuaia y hasta el final recibimos el afecto de muchísima gente. Reconozco que yo nunca hubiera dado importancia al valor que esto tiene, principalmente por desconocer de que se trata, pero ha sido realmente hermoso y alentador.
·         En relación al punto anterior se me ocurre pensar que de la misma forma que a mí los viajes de mucho gruesos navegantes, unos amigos y otros que espero conocer en un futuro (Enrique Celesia, Geronimo Saint Martin, Víctor Otaño, Gustavo Díaz Melogno entre muchos otros), con sus viajes han desmitificado la navegación y han sido motivadores. Se me ocurre pensar que, sin pretender ponerme a su altura, nuestro viaje puede inspirar a otros nautas a cumplir sus sueños.
·         Que vale plenamente la pena jugarse todo por lo que uno quiere y cree que es posible y que las limitaciones, principalmente económicas, se pueden sobrellevar con iniciativa, planificación y preparación.
·         Que con un poco de suerte (o mucha), buena planificación, preparación y plazos de tiempo generosos se pueden realizar travesías seguras con barcos de poca eslora.
·         Es fundamental el tema de las comunicaciones que nos dan seguridad, buenos y confiables pronósticos  y llevan tranquilidad a nuestros seres queridos.  
·         A todos los que me preguntan si pienso publicar algo con todas las pavadas que escribo les digo que sí, pero que espero que este viaje sea solo un capitulo entre muchos otros mas interesantes.

 Logo del velero Soledad
 
Logo del velero Soledad
 
Agradecimientos:
Si nombro personas físicas la lista sería interminable y no me permitiría cometer una omisión involuntaria por lo que solo agradeceré en forma grupal y sepa cada uno ubicarse en cada grupo.
·         En primera medida a los tripulantes que han sido mis amigos, compañeros y socios en esta aventura. Solo aquí nombrare a las únicas dos personas que si bien no estuvieron a bordo son parte de la tripulación oficial del Soledad y se ganaron este lugar por su dedicación y trabajo en el seguimiento y el flujo de la información durante todo el viaje. Son Miguel Urbieta y Soledad Cantarini.
·         A las familias de los tripulantes y en particular a la mía. Por alentarnos, acompañarnos y tolerar nuestra ausencia.
·         A los amigos de los Clubes Náuticos AFASyN, Atlántico Sur y C. Náutico Bahía Blanca. A la Asociación Deportiva Argentina de Navegantes www.adan.org.ar y al foro náutico Navegando por el Mundo (NpeM). Todos pusieron una mano cuando hizo falta y mucho afecto. Abrieron puertas, invitaron asados, difundieron el viaje. . .
·         A aquellas personas que por mail, Facebook, teléfono o a través de otros hicieron llegar palabras de afecto y aliento.
·         Por ultimo a todos los que nos han seguido, acompañado y hasta han leído mis correos.

Datos técnicos

En este pequeño apartado pongo en números datos emanados de las Bitácoras y que pueden servir a alguien a la hora de planificar.
1338 millas fue la pierna Puerto Montt a Ushuaia en 24 días.
1761 millas de Ushuaia a Bahía Blanca en 22 días.
533 millas de Bahía Blanca a San Isidro en 4.5 días.
3632 millas el total en 51 días de navegación.
736 horas de navegación.
22 los días en puerto.
73 los días en total.
69% los días navegados sobre los embarcados.
109.5 horas de motor para generar energía eléctrica.
289.5 horas de motor para propulsión.
39% de la navegación fue a motor o este acompaño a las velas.
438 los litros de gasoil.
3 nudos era la velocidad mínima de navegación. Por debajo de esto poníamos motor.
4.94 nudos la velocidad media.
20 litros de mezcla para el auxiliar.
69 comunicaciones oficiales por HF por QTH.
87 comunicaciones oficiales por VHF.
15 kilogramos de gas.
7 litros de whisky.
30  litros de vino.
36 litros de cerveza.
28 kilos de harina.
1.5 litro de agua dulce por persona por día.
2272 fotos sacadas.
423 los mail recibidos con saludos, afecto y felicitaciones (leí cada uno y gracias a todos)
43 píldoras de dramamine.
0 conflictos a bordo.
Podría seguir así un buen rato pero creo que con eso es suficiente.

 
 
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