Marisa Bianco - velero Huayra - Buenos Aires, Argentina a Pto. La Cruz, Venezuela -Etapa 1 Imprimir E-Mail

por Marisa Bianco - Asociada 41

Hola a todos, les escribo desde Los Roques, un paisaje hermoso!!!

Junto a mis  tripulantes y amigos, Adhemar e Ibis, argentino y brasileño, zarpamos el 20 de febrero desde Puerto La Cruz, Venezuela hacia Tortuga, pasamos allí 6 días, los primeros días fondeados en Punta Delgada y los otros en cayo Herradura, nos toco buen tiempo, hicimos snorkel, comimos mucho pescado y como intercambio, les cambiamos a unos pescadores tres paquetes de cigarrillos por tres langostas, que eran una delicia, para ellos los cigarrillos son más preciados que las langostas!!!.

El 26 a las 16:00 zarpamos rumbo a Los Roques, navegamos toda la noche para llegar con luz de día, que nos ayudó a sortear con más tranquilidad las piedras y corales que suelen estar a flor de agua, fue una linda navegación, viento de 15 nudos, un verdadero lujo. A las 10:00 fondeamos en el Gran Roque donde  algunos veleros amigos nos esperaban y con quienes festejamos el feliz reencuentro.

Pensamos quedarnos por aquí mas o menos una semana ya que el lugar es bellísimo, tanto, que dan ganas de quedarse a vivir, pero seguiremos viaje rumbo a  Donaire,  Curacao,  Aruba,  Cartagena,  San Blas y Colon, estimo llegar allí a fin de este mes, pero como siempre, depende de la meteo ya que no es la mejor época para esta zona.

Un gran abrazo a todos y gracias a los amigos de Pto La Cruz, en especial a Felu y a todos uds. por acompañarnos en nuestra navegación
Marisa

Marisa al timón del Huayra

Marisa al timón del Huayra

 Aquí, nos envía algunas reflexiones, comentarios e imágenes de su experiencia de tantos meses de navegación con tripulación y en solitario.......

La amiga Marisa desde pequeña navegó mucho en el sur en el gomón de sus padres, luego hizo snipe y algunos otros barcos, ya separada y con cinco hijos independizados, un día, comenzó a pensar en ir a visitar a su hijo a Australia, como ir ………..navegando.
Paso el tiempo y en el 2001 compro un barco de acero en Mar del Plata, el Huayra, barco muy bien construido pero con muy mal mantenimiento, lo trajo a Bs. As, comenzó a repararlo de a poco y a ponerlo a son de mar. En el 2004 recibe la invitación a navegar en el Wind Owner de Manuel Santaquis para la pierna Bermudas, Azores, Almería, muy buena experiencia de navegación que afirmó su deseo y sueño de partir a navegar por los mares del mundo.
Así lo hizo el 8 de marzo del 2006 partiendo desde el YCCN de Bs. As. rumbo al norte, recorrió toda la costa brasileña hasta llegar a Puerto La Cruz, Venezuela, donde ha retomado su camino, seguramente hacia el Pacífico.

Estas son sus experiencias de dos años de navegación.....

Queridos amigos y compañeros navegantes…….
Hace unos días recibí un e-mail del grupo, donde además de enviarme las mejores ondas me pedían transmitir mis experiencias a todos ustedes que siguen mi travesía  con interés.
Tarea difícil, pensé, que puedo decirles…
Que un buen DIA, hace ya seis años, me dije, como quien tira al aire una idea loca, "me voy a ir a  Australia navegando" (mi hijo Sebastián en ese entonces vivía en Australia, hoy ya esta nuevamente en Argentina)
Que esta idea poco a poco fue tomando cuerpo y dejo de parecerme tan loca y me pregunte –……….porque no?
Que los porque no, eran muchos, pero discutibles y los porque si pocos,  pero irrebatibles.
Que la búsqueda del barco me llevo más de un año.
Que me enamore del Huayra a primera vista.
Que pase los 4 años que siguieron a la compra del barco reparándolo, preparándolo y preparándome.
Que lo más difícil fue partir..........

Jamás pensé en navegar en solitario, pero fui dejando el problema del acompañante sin resolver, con el pensamiento mágico " ya aparecerá", me sentí feliz cuando Jorge (gran navegante) se ofreció para acompañarme hasta Angra, la cosa es partir, pensé, el resto se resolverá sobre la marcha.

Jorge

Jorge

Así fue como el 8 de marzo 2006, en un hermoso día de sol y brisa suave zarpamos del Centro Naval de Núñez rumbo a Angra, viento en contra y el motor que recalentaba fueron los argumentos que nos decidieron a hacer escala en Río Grande do Sul, allí nos quedamos 4 días esperando el frente que nos ayudaría a superar el cabo de Santa Catarina, días que aprovechamos para aprender algunas palabras en Portugués y abrazarnos con Ernesto Saikin que iba rumbo a Buenos Aires.
Cuando el frente llego, el huayra estaba afuera esperándolo con el motor inservible, la caja de cambios se trabo cuando terminábamos de salir del canal, pero no íbamos a desaprovechar el viento, ya veríamos luego que hacer con el motor! Esa noche fue una gran navegada surfeando las olas, al amanecer el viento fue amainando pero descubrimos que el timón no gobernaba, Jorge hizo gala de su pericia tranquilidad y buen humor para enfrentar los hechos, por la noche el viento desapareció quedando el barco al garete  y obligándonos a establecer contacto radial con cuanto navío se acercaba para asegurarnos de que no nos llevaran por delante. Decidimos que lo más recomendable era entrar al puerto mas cercano,  al amanecer, nos fuimos acercando a la costa y alrededor del medio día entramos a vela al Iate Club de Portobelo ¡Grande Jorge!

Sacando pala del timón

Sacando la pala del timón

Las reparaciones llevaron bastante tiempo y Jorge tuvo que regresar a Buenos Aire motivo por el cual la otra pierna, Portobelo-Angra, la hice con Adhemar (Capitán del Vikingo y gran amigo), hicimos escala en Santos, Ilha Bela, e Ilha Grande, esta vez la navegación fue sin problemas mucho viento en contra, pero placentero.

Adhemar

Adhemar, patrón del Vikingo

Al llegar a Angra , habiéndosele terminado sus vacaciones, Adhemar se volvió a Buenos Aires y al quedarme sola empecé a experimentar eso tan maravilloso que es la hermandad de los navegantes, no paso un día sin que de otro velero, alemanes, italianos, franceses, no importa, me invitaran a compartir una cerveza, una ida en dinguy al súper mercado, me llamaran por radio para preguntar si necesitaba algo, personas que conocía recién hace dos días eran como amigos de toda la vida!
De Angra me fui a Bracuhy en busca de un fondeo mas seguro y allí hice tantos amigos y me sentí tan bien que me quede más de tres meses.
Al no tener en vista ningún tripulante tenia idea de unirme al crucero Costa Leste para subir la costa de Brasil en compañía de otros barcos, pero no pudo ser, rompí el enrrollador de genoa y en Brasil no conseguía repuestos, mande a pedirlos a Buenos Aires, no llegaron a tiempo y el crucero zarpo.
Así fue como una semana después el Huayra zarpo solito, pero para compensar venían conmigo: Enrique e Iris. En Enrique por su gran experiencia, delegue el rol de Capitán, en cuanto a Iris, excelente navegante Brasilera que conocí en Bracuhy, se integro de mil maravillas y fue un gran aporte debido a su conocimiento de la zona.

Ilha Grande

Ilha Grande

Hicimos escalas en Buzios, Victoria, Abrollos, Ilheus y Salvador. Hasta Abrolhos  tuvimos mucho viento NE, a veces bastante fuerte, por lo cual, muy a nuestro pesar el motor estuvo mucho tiempo en marcha,  pasamos por abrolhos en la época de reproducción de las ballenas y fue un espectáculo inolvidable! A partir de Ilheus, el viento comenzó a soplar del SE y la navegación se hizo mas estimulante, experimentamos por primera vez lo que es un "piraya" una nube negra y redonda que trae consigo lluvia y mucho viento arrachado, todo lo cual desaparece ni bien la nube paso, dejándonos todos mojados y con las velas rizadas al mango.
Salvador y la Bahía de Todos los Santos dan para escribir un libro, la calidez de su gente, sus colores, olores y sabores, la belleza de sus paisajes hacen de este un lugar único en el mundo!
Luego de transcurrir 15 días en Salvador , nos despedimos de Iris que debía retornar a Angra y seguimos rumbo a Cabedelo,  con el viento del SE entre 15 y 20 nudos, el Huayra marchaba que era una maravilla, un día antes de llegar comenzamos a sentir un ruido raro que parecía provenir del timón, tac, tac, tac, constante, solo al llegar a puerto, al que entramos a vela pues el motor no quiso arrancar, y luego de una buceada descubrimos que se había soltado una brida del squeg.
La reparación de esta avería fue todo una odisea ya que allí no tenían medios para levantarnos el barco, que pesa sus 15 toneladas, aprovechando la marea de sicigia pusimos el barco lo mas cerca posible de la playa,  para que cuando la marea bajara el barco quedara en seco y en ese momento un soldador nos soldaría la brida, en el momento indicado se procedió a la reparación y en la bajante del día siguiente lo pintamos, esa noche dormimos , o intentamos dormir, con el barco acostado y les seguro que es casi imposible pegar un ojo, pero valió la pena, con el barco  reparado partimos hacia Fernando de Noronha, donde pasamos una semana de ensueño para luego poner rumbo hacia Fortaleza, en estas latitudes soplan los alisios, por lo cual se navega con SE 15-20 nudos casi constantemente y navegar es un placer, llegando a Fortaleza encontramos un ejercito de pesqueros que nos tuvieron a mal traer hasta que entramos a puerto.
En Fortaleza Enrique tomo un avión de regreso a Buenos Aires, a los pocos días conocí a Cristina, una brasilera de Sao Pablo, con poca experiencia de navegación pero mucho entusiasmo que me pidió  navegar en el Huayra hacia su próximo destino, Trinidad.
Dado su gran entusiasmo acepte sin dudar, unos días antes de zarpar otra amiga de ella, Rose, también de San Pablo , se unió a la aventura .Así fue que el 13 de Diciembre Zarpamos desde Fortaleza Rumbo a Tobago,1600 millas sin escalas, con una tripulación por primera vez totalmente femenina , que con gran inocencia tenía en mi una confianza ciega que me esforzaria en no desfraudar

Cristina y Rose

 

Cristina y Rose

En líneas generales fue una navegación excelente, con viento y corriente a favor, el Huayra alcanzaba velocidades nunca antes registradas, solo una noche soplo fuerte , mas de 35 nudos que enfrentamos con tres manos de rizo y trinqueta.
Invalorable el apoyo de Miguel Urbieta, el radio operador del grupo NpeM que todos los días nos pasaba el pronóstico por radio y nos acompañaba en nuestro andar.

Luis y Miguel Urbieta en Punta Alta

Luis García Monsonis y Miguel Urbieta en Punta Alta

Pero como era demasiado perfecto algo tenia que pasar, estábamos a 60 millas de Scarborough, puerto de entrada a Tobago, sentíamos que ya habíamos llegado! Y rompimos el obenque bajo de estribor, cambiar amuras y bajar las velas fueron  actos reflejos, después de lo cual invocando a Iemanja y demás Dioses y Orixas prendí el motor que con tanta invocación no tuvo mas remedio que arrancar ,aportando una buena dosis de tranquilidad a bordo.
A la hora convenida me conecte con Miguel Urbieta informándole nuestra situación y pidiéndole que de ser posible me comunicara con Ricardo Cufré, que se encontraba navegando por el Pacifico hacia Chile.
Hablar con Ricardo me retranquilizo, había hecho lo que había que hacer, por la mañana nos comunicaríamos nuevamente.
 Por la mañana Miguel me paso precisas indicaciones de Ricardo a tener en cuenta en el momento de aproximarnos y entrar a Puerto.
Estas breves comunicaciones fueron importantísimas para nosotras, nos sentimos seguras y acompañadas, Gracias a Miguel, a  Ricardo y a todos los radio aficionados que nos acompañaron.

Ricardo Cufré

Ricardo Cufré, ayuda en alta mar

Así fue como al mediodía del 24 de Diciembre el Huayra hacia su entrada triunfal a puerto y esa noche festejamos la noche buena cenando un atún que nos regalaron los pescadores del lugar, un lujo!
Tobago es una Isla muy linda, nos quedamos allí unos diez días disfrutando de sus playas espectaculares hasta que partimos siempre a motor rumbo a Chaguaramas Trinidad

Trinidad

Trinidad Tobago

Tanto Rose como Cristina quedaron fascinadas con la experiencia, Rose se volvió enseguida a Pablo, Cristina se quedo un tiempo mas y luego decidió volver , tomarse 2 meses para organizar sus cosas y regresar al Huayra para formar parte de la tripulación estable, cosa que me pareció fantástica.
Mi objetivo en Trinidad era cambiar Jarcia y motor, hacer esto me llevo 4 meses y muchísimo dinero.
 El tiempo lo aproveche para pintar el barco, hacerle el fondo, cambiar las bridas del squeg por otras más fuertes, hacer una mesa en el cockpit  , conocer mucha gente, mejorar mi ingles etc. etc.
En cuanto al dinero, tan duramente ganad , se fue demasiado fácil y demasiado rápido dejándome sin otra alternativa que vender mi casa en Buenos Aires para poder continuar el viaje.
Finalmente, con motor y jarcia nueva el barco fue nuevamente al agua y el 29 de mayo zarpaba junto con Pablo, un simpatiquísimo Argentino , rumbo a la Isla Margarita, allí Pablo regreso a Trinidad y yo habiéndome reencontrado con un grupo de 4 veleros brasileros, decidí navegar con ellos hacia Puerto La Cruz, así es que por primera vez navegue en solitario pero me sentí muy apoyada y acompañada, hicimos piernas cortas, parando en cuanta Isla se encontraba en nuestra derrota, con lo cual me puse canchera en el arte de fondear y levantar el fondeo sola.
Así es que hoy estoy en Puerto La Cruz, mi GPS dice que he navegado 5.457.7 millas y debe ser cierto, ni yo lo puedo lo puedo creer!!!!!

Marisa y Joao Sombra

Marisa y Joao Sombra en su segunda vuelta al mundo....
 

Extraño el pago, los amigos y sobre todo a mis hijos y ni que decir de mis nietos; pero voy por mas!, el mar a veces me cobija y me tranquiliza otras me asusta pero me atrae como un imán.
Queridos amigos, he hecho lo posible pero creo que no he logrado transmitirles más que la muestra gratis de todo lo que viví desde que zarpe. Esto es algo que hay que vivirlo y si alguien esta con ganas, métanle nomás! Como dije al principio, lo más difícil es partir.
En este momento estoy en Dublín, porque aquí acaba de nacer mi ultimo nieto Marco,  vine a conocerlo y a acompañar a mi hijo y a su mamá.
Un abrazo
Marisa
(Dublín 18.01.08)

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