Relatos de navegantes

Velero Tinto – Cinta Azul en las 500 millas del Río de la Plata del 2010

por Luis E. Giménez – Asociado 139

Mañana fría pero soleada en el YCA Dársena. Himno Nacional interpretado por la banda de la Prefectura Naval Argentina, no por nosotros sino por el 9 de julio, clásico chocolate con churros, fotos, despedida de los amigos que llegaron a saludar, y a embarcar. Largada con unos minutos de retraso que nadie supo nunca porque, y nos fuimos en popa con RV 12° a virar la primera boya con spi. Hacía tiempo que no navegábamos juntos con Nacho, pero la izada del globo y la trabuchada salieron perfectas. Arriada de spi, abrimos genoa y con RV 125 nos fuimos a La Plata con unos 10 nudos de viento, que rápidamente se transformaron en 4 o 5. Flotamos un buen rato con el Esperanza de la PNA y el María María, ambos con tripulación completa y habiendo largado 5 minutos antes, en nuestra proa. Mate,  galletitas y……a seguir disfrutando!!!!

Luis al timón del velero Tinto

A las 18:30 y después de un espectacular atardecer cruzamos la rada de la Plata con escotas abiertas a 8 nudos sobre el fondo, y Nacho durmiendo una siesta.

saludo
nacho

Hacemos RV 125 y el GPS nos pide 135 a Punta Piedras, que no está nada mal. Soplan unos 13 nudos y caminamos a 7,50 sobre el fondo, que tampoco está nada mal. Lo único que está mal es la temperatura, pero me acabo de abrigar como para el Polo. Espero no tener que ir al baño en toda la noche porque estoy con 2 pares de medias, zapatillas, boxer, calzoncillo largo térmico, pantalón, pantalón de agua, remera térmica, remera de algodón, remera de mangas largas, polar, chaleco del Tinto (gracias Polaco) campera de agua, arnés, cuello de polar, gorro de polar, pasa montañas, y guantes térmicos.

Ahora que lo escribo me doy cuenta todo lo que tengo encima, y no quisiera calcular cuanto puede pesar todo esto de caerme en el agua! Eso si, adentro del barco está calentito, hay 8 grados. Si te gusta el durazno…bancate la pelusa!!

Son las 21:00 y soplan sólo 7 u 8 nudos, y al María María ya lo tenemos a sólo 20 metros a barlovento. Al Esperanza apenas le vemos las luces de navegación; obviamente la blanca. Estamos a 5 millas del banco Magdalena, y si no presta unos grados vamos a tener que virar. Mientras esperamos la prestada nos tomamos una reparadora y caliente sopa esperando que se termine de cocinar un guisote de pollo con arroz. Lo importante es que no falten calorías para mantener bien alta la moral. La prestada estuvo tan buena como el guiso.

El viento cae, y el María María se aleja otra vez. El Esperanza está ahora a sotavento como a 3 millas. Pasaron el banco Magdalena por el NE, y nosotros por el SW, supongo que fueron a buscar el borneo que marcan los pronósticos. Creo que por el momento nosotros acá estamos cómodos.

Estaba durmiendo profundamente cuando Nacho me mueve y con su clásico hablar (Nacho para los que no lo conocen habla rápido, bajo, en monosílabos y para adentro) me dice en 2 segundos…
– “estamos haciendo 90°, si viramos hacemos 290°, tenemos que hacer 160° y la diferencia es 130° así que el que paga es el otro borde”,
yo le respondí:
– entonces?
Y me dijo:
  “voy a virar”... y se fue.

Por supuesto me quedé despierto pensando en todos los cálculos de Nacho que estudia abogacía y que supongo que en la facultad le enseñarán sólo el calculo del 20% que después utilizan como abogados durante toda la carrera para esquilmarnos con los honorarios. Viró y a los 10 minutos volvió a virar. Se ve que la cuenta no incluía el 20% estudiado.

Son las 6:30 del sábado y Nacho me despierta para izar el globo. Flotamos mal toda la noche, y durante buenos ratos la corredera marcaba 00.00, deprimente. La peor parte le toco a Nacho.

A las 8:30 navegamos con rumbo 165 a San Clemente a 7 nudos con spi. Voy a desayunar. Lo despierto a Nacho y desayunamos juntos unas ricas tostadas con “amenities”, como dicen ahora los desarrolladores inmobiliarios.

Son las 11:30, y traté de descansar un rato pero no pude. En este momento volamos con el globo a más de 11 nudos de veloza con 17 de viento real. Nos estamos separando de toda la flota, el Esperanza incluido, que está atrás unas 3 o 4 millas. Estamos a 30 millas de San Clemente y el Ozi da una ETE de 2 horas 45 min, increíble! El record de corredera quedó grabado en 13,9 nudos, con Nacho al timón.

Viramos el Guarda Costas en San Clemente a las 14:50, en el segundo puesto, a 25 minutos del María María que hicieron una noche espectacular, y unos minutos delante del Esperanza.

Nos quedaban 120 millas de mar hasta Punta del Este, con viento de proa, que terminó siendo de hasta 30 nudos y mucha ola que mojaba por todos lados. Mano de rizos y a correr. Una noche muy dura para los doblistas, y supongo que también para los que participan por primera vez con tripulación completa. El Tinto se mueve muy cómodo en el mar, le gusta la ola larga.

Amanecimos de borde a unas 20 millas de la costa y viramos haciendo proa a Piriápolis, y muy extrañados de no tener ningún velero a la vista.

Borde de Punta Negra a Gorriti y al dar el paso a Control Punta del Este la confirmación…somos el primer velero de la flota en cruzar la marca!
Abrazos, sonrisas y a seguir navegando, previos tostados de jamón y queso para alegrar la panza.

nacho

En Piriápolis se nos muere el viento, y escuchamos a Prefectura uruguaya dando el primer aviso de temporal fuerte del SW de fuerza 8, equivalente a 45 nudos, para la zona. Parece que con lo de anoche no fue suficiente.

Lo dejo a Nacho lidiando con el no viento, y me voy a preparar un guiso de carne, que parece según el prono, que es lo último que vamos a comer en el día, y así terminó siendo.
A las 15:00 arranca del NNW suave y hacemos Rv265 en lugar de los 272 que debiéramos hacer a la Isla de Flores buscando barlovento para cuando entre el frente del SW, que ya se ve y se hace sentir porque empezó a lloviznar.
Un chubasco fuerte con gotas grandes y frías y el viento se volvió a morir.

luis

Cruzamos el través de Flores pero como a 5 millas al SE a las 17:30 con una negrura que no se veía ni siquiera las luces de Montevideo, y parecía que fueran las 3 de la mañana. El cielo completamente encapotado y negro que daba miedo. El frente se venía tal cual lo pronosticado por la PNN.

Seguimos buscando barlovento y cruzamos Montevideo por fuera de la rada, y maniobrando entre los buques fondeados en medio de la niebla. Todo informado por el AIS, al que nunca le di tanta utilidad. Es un sistema maravilloso cuando uno le toma el gustito. En situaciones como ésta hasta de mayor utilidad que el radar, en mi opinión.

Estamos al través del cerro de Montevideo, pero muy al SW, y el viento dejó definitivamente el N para pasar con mucha violencia y muy rápido al SW. En pocos minutos llegó a 35 nudos, y en algún momento de la noche a rachas de 45 nudos. En 10 minutos tomamos la primera mano de rizos, la segunda, y terminamos arriando la mayor para navegar a entre 8 y 9 nudos de velocidad sólo con el genoa toda la noche. El viento se fue corriendo hacia el S, sin perder intensidad, que nos permitió hacer Rv 270 con escotas apenas abiertas.

Noche muy ventosa, muy helada, y sobre todo muy movida! Cuando ya no había más nada que hacer con las velas nos fuimos los dos adentro, y hacíamos las guardias desde la mesa de navegación mirando en la computadora, el Ozi, el AIS, el radar, y el control del piloto automático que se portó maravillosamente bien. Timoneó por nosotros hasta el amanecer.

El frío era insoportable afuera y adentro. Cometí el mismo error dos veces de tirarme a dormir con ropa mojada, y en un momento pensé que me agarraba una hipotermia del frío que tenía. Me consumí 3 trajes de agua y toda la ropa y medias que había llevado, que no era poca. Todo terminó empapado. La segunda vez, Nacho me tapó con un spi encima de la bolsa de dormir, a la que yo ya había mojado con el traje de agua, para tratar de sacarme un poco el frío de encima. No es una regata para correr sin calefacción, pero no termino de aprenderlo.

El frente nunca terminaba de pasar, y cada vez que teníamos que salir los dos para esquivar barcos, bancos o boyas volvíamos muertos de cansados y ensopados. Nunca salimos de a uno a la cubierta para ayudarnos mutuamente. Como habíamos escuchado por VHF que todos los puertos uruguayos estaban cerrados por el temporal teníamos la esperanza de no cruzarnos con buques navegando, y así fue. En la noche no había ni estrellas, ni luna, ni luces; sólo noche y negra.
Los golpes de las olas con el casco venían de todas partes, pero el Tinto seguía entero. Costaba mucho sostenerse adentro, y afuera era un submarino; no había ola que no barriera la cubierta entera.

derrota

Derrota del Tinto

Amanecimos con vientos de 30 nudos y muchísima ola, pero con la certeza de haber tomado la estrategia correcta y las decisiones en tiempo y forma, cuidándonos a nosotros y al Tinto, que sólo sufrió una rifadura de 30 cms. en el genoa y otra de 10 cms. en la mayor, pero que gracias al Tape Drive terminaron ambas la regata izadas. Mirando luego del arribo la derrota en el Virtual Monitor de HMH, veíamos un triángulo “casi perfecto” del recorrido del Tinto.


Llegó La Plata, llegó Quilmes y llegó Dársena Norte donde cruzamos la línea a las 11:30:34 del lunes 12 de julio!

llegada a la meta
abrazo

Cinta Azul para el Tinto, que después con las horas y a medida que no llegaban lo competidores se transformó en ganadores de la clase Open, ganadores de la serie A de ORC, y ganadores de la General de ORC también!

Nacho y Luis y unas 500 para recordar!!!

El segundo en arribar a Dársena llegó más de 13 horas después que nosotros.
Como decíamos con Nacho…uno más uno, no es dos…es un equipo!…….Gracias Nacho!

Luis Gimenez – julio 2010

Fotos de: Maria Luz Leopoldo Kinch, Claudio Cambria, YCA, y Tinto.

Cabo de hornos y ventisqueros

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