Relatos de navegantes
Tendencia

Velero Azul – Oscar Isa – Un año en Angra dos Reis – 2° Parte

Oscar Isa – Socio Fundador y Delegado en Bahía Blanca

DEJAR EL BARCO SOLO

La primera vez que entré al barco, después de tres meses me pegué un susto tremendo. En el camarote de popa ¡había una persona durmiendo! Fue una idea de Guillermo Rodríguez, delegado en Angra de la
Asociación Deportiva Argentina de Navegantes, me lo contó por mail, pero yo me había olvidado. Armó la escena con almohadones, almohada, y una manta. ¡Parecía un ser humano! Ese era el objetivo.
Como quería simular que había personas a bordo, durante casi un año dejé encendidas en el interior dos tiras de leds (10 leds cada una) las 24 horas del día. No tuve problemas con el consumo ya que los leds consumen casi nada, y el panel solar reponía muy bien.
Me hubiera gustado además contar con una luz de fondeo de leds, con una llave de encendido automático (fotocélula), Tendría que ser adicional a la que uso habitualmente en el tope del mástil (una lámpara de filamento vertical) y que no quiero reemplazar ya que tiene un alcance muy bueno. La de leds la pondría en el arco de popa. Me costó trabajo conseguir una fotocélula que opere en 12 V. y cuando la llevé en uno de los viajes la quemé al conectarla mal. Es así que no pude hacer funcionar el conjunto. Colocar una fotocélula en el circuito eléctrico no tiene mucho sentido si estamos a bordo, pero si dejamos el barco solo, puede ser de utilidad.
Aclaro que en casi un año de estadía del barco sin tripulantes a bordo no tuve ningún problema, no me faltó nada, nadie tocó nada. Pero todas las precauciones son buenas.

Un año fondeado en Abrao

HONGOS A BORDO

El día que cerré el barco, como ya les conté al final de la primera parte, llovía torrencialmente. En el interior del Azul quedaron cabos atravesados (a modo de tendal) y ropa colgada. Tuve la ilusión que de esa manera, y con la temperatura que hay durante el año en Angra, se secaría todo.
No tuve en cuenta la humedad. Guillermo me contó que él abría y ventilaba el barco periódicamente, pero por lo visto no fue suficiente. Cuando volví tres meses después tuve que tirar todas las almohadas (entre otras cosas) y comprar nuevas, ya que no se podía apoyar la cabeza sin empezar a estornudar. Gastamos un aerosol de lustra muebles completo pasando al cielorraso y a toda la carpintería. Todo lo que pueda absorber humedad (ropa, harina, sal, café, yerba, etc. etc.) debe ser envuelto en nylon o film.

BARCOS AL BORNEO

Dejar el barco en una boya es muy común en la zona de Angra dos Reis. No hay ningún peligro de que se levante viento y que el muerto se desplace. ¡No hay vientos fuertes! En los clubes o marinas, casi siempre hay alguien que es “dueño” de alguna boya. En Brasil el agua no tiene dueño. Es del estado nacional. Algunos clubes, frente a sus instalaciones en tierra tienen boyas propias, pero la propiedad está referida a la boya, no al agua. Cualquiera puede ir a un costado y fondear un muerto y pasa a ser dueño de esa boya (creo que luego hay que declararla). Donde yo dejé el barco, junto a la playa están las boyas de la gente del club, y a continuación las particulares. Sobre la costa, y entre un condominio y otro, hay una pequeña
tranquera que garantiza el libre acceso a un mínimo sector de playa y al mar. Por eso es conveniente
preguntar por ese “alguien” que tiene una boya disponible y nos la puede alquilar y cuidarnos el barco a buen precio.

LOS CLUBES

Hay pocos clubes náuticos como los conocemos en Argentina. Por lo general son emprendimientos privados con el nombre de “clube” y pertenecen a un condominio (barrio cerrado). Se ven grandes cruceros, helipuerto y la infraestructura necesaria para atender a grandes barcos, y propietarios con bolsillos amplios. Hay un club muy importante en Ilhabela, el Yacht Club Ilhabela (Y.C.I.) y merece un capítulo aparte.

COMBUSTIBLE

Había leído mucho del gas oil de mala calidad, que tapa filtros, inyectores, ensucia tanques, etc. Yo no tuve ningún problema. Supongo que todos los barcos, cuando salen a mar abierto, revuelven toda la suciedad que hay en los tanques y eso va a parar al motor. Años de acumular mugre a bordo. No creo que sea consecuencia de cargar en los surtidores en Brasil. De todas maneras nosotros tratamos de cargar donde se abastecen los pescadores. Solo me asusté una vez. Había completado el tanque y cuando me bajo a
pagar veo que el gas oil es de color muy claro, rosado casi flúor. Pregunto qué era y me dicen que había cargado biodiesel. Durante varios días estuve preocupado, pero al final me olvidé. No había ninguna diferencia entre el gas oil que usamos nosotros y el biodiesel.

El Azul arrimándose a una estación de servicio flotante

MARINEROS

Los propietarios no timonean. A los barcos los timonean los marineros. Nunca vi a un propietario hacer una maniobra de atraque, fondeo, nada de nada (¡por suerte!…) Así y todo hay accidentes. Algunos muy graves, ya que navegan de día y de noche, siempre a la máxima velocidad. Es típico en Angra: crucero chico (lancha): 1 marinero; crucero un poco más grande: 2 marineros; hay cruceros de 5, 6 y más marineros. Imagínense la eslora y el precio.

Crucero con 4 marineros a la vista

Yo para no ser menos le quise comprar una bermuda azul y una remera blanca (uniforme oficial del gremio) a Omar (mi compañero en el viaje de regreso a Bahía Blanca) pero no aceptó.

VOCÈ TEM PEIXE?

Esa es la pregunta mágica. A este pescador lo encontramos en la isla Cunhambebe (22º 58’ S, 44º 25’ W), cerca de Frade.

FRADE

Frade es una ciudad chica, con mucho movimiento, mayoría de gente humilde. Anduvimos caminando de noche por todos lados y nunca tuvimos un problema. Servicio de Internet muy barato, casi como en Argentina, y un supermercado para la gente del lugar (precios razonables) ver el capítulo “Compras de Supermercado”. Cuenta con todos los servicios náuticos, travelift, y se hacen todo tipo de reparaciones, pero no pregunté los precios ya que por suerte no tuve necesidad. Desde el pueblo y hacia el sur hay varios condominios con todas las comodidades imaginables. En la primera parte de este relato (Velero Azul, Bahía Blanca- Angra), hay mucha información acerca de Frade.

Servicios en Frade

Frade (22° 58,257’ S – 44° 25,978’ W)

EL HELICÓPTERO, UN MEDIO DE TRANSPORTE BASTANTE COMÚN

Es muy común en la zona de Angra ver estas imágenes. La isla privada, barco (velero de más de 40’ o crucero de más de 60′), lanchita para el encargado, y helicóptero.

PIRATA´S MALL

En Shopping Piratas hay un helipuerto casi en el extremo de la escollera. Tenía curiosidad por ver cómo era la maniobra de los helicópteros en la marina. Un día, aburrido mientras la tripulación femenina hacía
compras, pude ver cómo funcionaba. En determinado momento llega un crucero muy grande, atraca del lado de afuera de la dársena (parte de abajo de la foto), como para cargar combustible (hay una estación de servicio). Al poco tiempo aterriza un helicóptero y bajan una o dos personas, caminan 30 metros, embarcan y el crucero sale navegando a 20 nudos. El helicóptero levanta vuelo, seguramente a buscar al próximo pasajero. Esta maniobra la vi varias veces, especialmente los fines de semana.

En la foto se ve abajo a la izquierda: la entrada a la Marina Piratas (1). Al ingresar hay que dejar la casilla de la estación de servicio por estribor, luego están los surtidores (2), el helipuerto (3) y a continuación el muelle
para atraque temporario para hacer las compras (4). Como ya dije en otro lado, a algunos les gusta, sobre todo si hay tripulación femenina o chicos. A mí no me deja nada. Es un shopping como todos. Vale únicamente por la curiosidad de poder atracar y volver con el changuito hasta el barco. No hay Internet inalámbrica, no hay locutorios. Pregunté por el precio de amarras: 40 reales por pie de eslora, por día!!!!!.
Un disparate. A 100 metros de la entrada (1) sobre la costa desemboca una cloaca. Cosas increíbles que ocurren en el paraíso.

COMUNICACIONES POR RADIO

En la zona de Angra supongo que nadie debe encender el VHF, ya que no se escuchan comunicaciones. Yo lo prendía por costumbre nada más. Un día intenté comunicar con el Velero “Club” en VHF y no fue posible. Las montañas interfieren totalmente. Los brasileños usan todos teléfonos celulares y en la zona de Angra tienen muy buena cobertura. Me comentaron que con Nextel se puede hablar gratis “entre abonados”
aunque estén en países diferentes. En Angra y todas las islas hay buena cobertura. Si Ud. piensa ir a Brasil, le conviene averiguar.
El equipo de HF (High Frecuency) es muy interesante para comunicaciones en alta mar. Si alguien está interesado en incorporar un equipo de HF, comúnmente llamado BLU (Banda Lateral Única) o en inglés SSB (Single Side Band), lo más apropiado es utilizar un equipo de radioaficionados. Los equipos de radioaficionados son más baratos que los equipos para uso marítimo y tienen las mismas prestaciones. Recomiendo bajar un archivo PDF con el resumen de una charla sobre radiocomunicaciones dictada en
2009 organizada por la Asociación Argentina de Navegantes. Descargar acá:

http://adan.org.ar/web/images/stories/regreso.azul/Comunicaciones.Charla.pdf

METEOROLOGIA

Conocí navegantes de varias nacionalidades. Casi todos se conectaban vía Internet a los sitios tradicionales (Windgurú, etc.). El problema es que esos sitios solo tienen datos disponibles para ciudades determinadas.
Si estamos haciendo navegación oceánica en cualquier parte del mundo, y tenemos comunicación radial o telefónica (vía satélite) desde a bordo con algún amigo o familiar en tierra, podemos hacer que consulten el pronóstico muy fácilmente con solo conectarse a Internet e ingresar la latitud y longitud del lugar que nos interesa, aunque estemos en medio del océano. Esta posibilidad la brinda la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), a través del sitio: http://www.arl.noaa.gov/ready/cmet.html
Quise dejar en Bahía Blanca a un par de personas las indicaciones por escrito para que, si los llamaba por radio o por teléfono, se conectaran a Internet y me pasaran la información, por eso confeccioné un
instructivo que Uds. pueden descargar acá:

http://adan.org.ar/web/images/stories/regreso.azul/pronosticos.NOAA-instrucciones.pdf

Nota: Consideren que estoy hablando de la información disponible en 2009. Hoy día (2020) existen varios programas excelentes para disponer de pronósticos muy útiles a bordo.

COMPRAS DE SUPERMERCADOEn todos lados hay que comprar en los supermercados donde compra la gente del lugar.
 
En Angra Lo más cómodo es comprar en el supermercado que está dentro de Marina Piratas. Ahí se abastecen los grandes cruceros. Los precios por lo tanto son bastante más caros que en cualquier otro lugar. Recomiendo en su lugar comprar frente a la Rodoviaria (terminal de ómnibus), cruzando la estación de servicio, hay un supermercado ESAL, Se compra carne excelente (Brasil es el primer exportador de carne del mundo, y tiene buena carne) a R6,50, casasha a R5,00, buenas frutas y verduras. Los martes y miércoles es el día de ofertas. En todos los supermercados al entrar conviene leer el boletín de ofertas.
 
En Ilhabela hay un mercadito a 100 metros saliendo del Yacht Club Ilhabela, hacia el norte, pero es muy caro todo y no hay variedad. Al igual que en Marina Piratas, ahí se abastecen los grandes cruceros. Hay que tomar un colectivo que va para el sur, luego de 15 o 20 minutos disfrutando del paisaje, bajar en el Supermercado Frade. Los precios son muy convenientes.  Llevan el pedido a domicilio sin cargo y luego se
puede volver en colectivo. Con los colectivos en Ilhabela no hay problemas de perderse porque el recorrido es siempre de norte a sur por la avenida costanera, de un lado está el mar y del otro lado la montaña.
 
En Florianópolis una tarde teníamos que ir a hacer compras, le pregunté a un vecino de amarra en el YCSC qué me recomendaba, y ahí nomás se ofreció a llevarme en su camioneta, junto con su esposa. En realidad nos llevó a los 4 tripulantes del Azul, Omar, yo, Manuela y Sol (hacía un calor impresionante, menos mal que recién nos habíamos bañado todos!!!!!). Nos llevó a un supermercado muy surtido y con muy buenos precios. Es el Imperatriz.  Se puede ir caminando, y para volver con todos los paquetes un taxi nos cobró solo 8 reales.

En Frade hay un supermercado en la calle Portugal, a unas 2 ó 3 cuadras al norte de la Avenida Principal, que es la ruta que viene de Río de Janeiro. Los precios son increíbles. Me llevó un amigo que conocí en lugar.
En Paratí recomiendo comer fuera de la zona dolarizada (casco histórico). Saliendo del casco histórico, 2 cuadras sobre Av. Silveira esq. Joao Luis de Rosario, restaurant Amarelinho es un tenedor libre media estrella pero se come por 9,99 reales más la bebida. Un regalo.  Yo comí ahí las 3 veces que fui a Paratí.  En la zona turística, con esa plata apenas se puede comprar un helado…

En Río Grande do Sul a unas 6 ó 7 cuadras del Río Grande Yacht Club está el Supermercado Guanabara y se puede ir caminando. Un poco más lejos, a unas 20 cuadras está el supermercado Big de la cadena Walmart. Es un poco más barato pero hay que volverse en taxi.

CAMARONES EN RIO GRANDE

En Río Grande es barato comprar camarones. No ocurre lo mismo más al norte, donde son más pequeños y más caros. Caminando por la costanera, rumbo a la ciudad, a unos 1.000 m del Río Grande Yacht Club hay un mercado muy antiguo. En la parte de afuera, a la mañana van los pescadores a vender camarones frescos, crudos. Hay tamaños y precios para elegir. Es para darse un atracón de “camarãos” a bordo.

Río Grande, vista desde el agua. A la izquierda mercado antiguo.

Donde está el techo de tejas con columnas blancas venden los camarones durante la mañana

Camarones hervidos con arroz, mayonesa y cerveza en el cockpit del “Azul”

Camarones saltados en aceite de oliva en el barco de Pepe el mallorquín (remera verde).

A la izq. de la foto Juan el farmacéutico. A la derecha Carlos el experto en minas (geólogo), ambos españoles amigos de Pepe.

COMPUTADORA Y OTROS ELECTRÓNICOS

Cuando entramos a un lugar desconocido, con escolleras y piedras a ambos lados, y está por caer el sol, es momento de sacar a relucir todo lo que tengamos a bordo y que pueda ayudar. Es imperioso conocer dónde estamos y hacia dónde vamos.

Recalada Rio Grande do Sul viniendo desde el norte

En la foto se puede ver en el monitor de la computadora la representación de la carta del canal acceso a Río Grande do Sul.  Allí está trazada en trazo grueso, en dirección N.W. la ruta de entrada (unión de Waypoints). Aproximadamente en el centro de la rosa de los vientos está situado el barco (la posición se la manda el GPS al programa de navegación instalado en la PC), y en trazo rojo a partir del barquito, el rumbo que estamos haciendo en ese momento, aproximadamente 245°. En la mano tengo la misma carta que está en la PC, pero en papel. Como la navegación del canal de acceso la íbamos a encarar de noche, también en el cockpit hay un reflector (amarillo), una pínula y un handie de VHF para no tener que bajar a la cabina si tuviéramos que hablar.114Imagen de la situación anterior en la pantalla de la computadoraCon respecto al uso de una computadora a bordo, anoto estas pequeñas recomendaciones:
1) La notebook debe tener placa de wi-fi. Como ocurre con cualquier electrónico, hay que practicar antes de salir. Vaya a un bar que tenga wi-fi y practique el procedimiento para conectarse a Internet desde una conexión nueva.
2) Las placas de wi-fi tienen una antena incorporada dentro de la PC. Hay unas antenas para wi-fi, que se
enchufan en un conector USB de la notebook, y que permiten mediante un cable de 4 ó 5 metros poner la antena en cubierta en un lugar despejado.  Esto es muy interesante para conectarse a internet cuando no estamos cerca de la antena emisora.  O diluvia y no podemos permanecer bajo el toldito en el cockpit. En unos cuantos lados yo pude haberme conectado y no lo hice porque no tenía una buena placa inalámbrica ni una antena exterior. Sirve para cuando estamos en la amarra, o en una boya y pescamos señal de la sede del club, o de la cantina, o lo que ande dando vueltas por ahí. No es imprescindible.
3) Hay que llevar varios pen-drive. Es muy práctico para bajar a tierra con mails ya redactados en la tranquilidad de la amarra, fotos para enviar, etc. Luego en un locutorio copiar y pegar. No hay que bajar con la notebook. Es conveniente dejarla siempre a bordo.
4) Disco rígido adicional o memoria externa. No sé cómo se llama, pero se lo vi a un barco alemán  y el tipo
tenía tooooodo ahí adentro. Me dijo: si tengo que abandonar el barco lo primero que agarro es esto, acá tengo copia digitalizada de la póliza de seguros, las claves y número de cuenta del banco, de la tarjeta de
crédito, fotos de todo el instrumental con los números de serie, del bote, del fuera de borda, todo fotografiado para no tener problemas con el seguro, o ante un posible robo. Además back-up de toda la notebook: programas, fotos, lo que se te ocurra. Bueno, este disquito, es del tamaño de un paquete cigarrillos. Los hay de hasta 1 Tb. O sea que tiene igual o más capacidad que el disco rígido de la notebook.
Muy lindo pero no es imprescindible.
5) Programa de navegación. Yo tengo instalado el popular OZI Explorer. Tal como dije en el punto primero.
Esto es como una videocasetera, si no se usa seguido, el día que queremos grabar una película no tenemos idea de cómo se usa. Cuando estamos en casa hay que agarrarle muy bien la mano. Los navegantes europeos que conocí usaban el programa de navegación MAX-SEA. Lo estuve mirando y me pareció excelente.
6) La computadora opera con 19 VCC. Es imprescindible tener a bordo un adaptador para conectar la computadora a los 12 VCC de la instalación del barco. Es el mismo que se usa en un auto. Recomiendo dejarlo instalado en forma prolija y permanente para no andar con enchufes y cables energizados tirados en la mesa de navegación.
7) Convertidor de 12 V. a 220 V. Sirve para cargar las baterías del celular, de la máquina de fotos, de la filmadora, etc. etc. También permite enchufar un pequeño soldador de estaño que hace falta tener a bordo para algunas tareas de electricidad. Sirve para casi todo. Estando en Angra con mis hijas a bordo, sacaban turno para usar la Epilady!!! (maquinita para depilar que usan las damas, que funciona con 220 V).
Ahhh…..  y también conectaba un turbo-ventilador de tamaño mediano que me venía muy bien para dormir la siesta.
8) CD vírgenes, los usamos para un montón de cosas, sobre todo para guardar fotos que ocuparían mucho
lugar en el disco rígido de la PC. También otros navegantes nos ofrecerán música, etc. Tendremos la posibilidad de grabar lo que se nos ocurra fuera de la PC. De utilidad solo si tenemos entrada para CD en la computadora.

EL HANDIE

handie sumergible

El portátil de VHF es muy útil para varios usos. Hay que tenerlo siempre a mano en la mesa de navegación y con la batería cargada. Para entrar a cualquier puerto argentino y uruguayo hay que llevarlo en el cockpit
para no tener que bajar a la cabina a cada momento para atender los requerimientos de las prefecturas. No incluyo los puertos brasileros porque ahí nadie pregunta nada. En caso de emergencia y tener que embarcar en la balsa, el handie debe ser lo primero a llevar, ya puede ser el que nos salve la vida. Para usos menos dramáticos: me sirvió en varios lugares donde desembarcaban mis hijas y yo me quedaba durmiendo la siesta, cuando querían volver me llamaban por VHF y las iba a buscar.

BOTE DE GOMA

Es muy necesario tener un bote de goma para desembarcar en las playas. No obstante no veo imprescindible el motor. El motor fuera de borda no lo usé nunca y permaneció guardado en el pañol durante toda la travesía.
En el gomón yo siempre llevé una cadena con candados para evitar sorpresas cuando desembarcamos en lugares poblados. Amarraba el bote y los remos a un árbol. En lugar de cadena, puede resultar más práctico un cable de acero inoxidable diámetro 5 mm de unos 3 ó 4 metros de longitud, con gazas y guardacabos en ambos extremos. En el espejo de popa hay que poner un cáncamo con la tuerca soldada.
Para amarrar de noche y dormir tranquilo también podemos asegurar el gomón a la popa de nuestro barco con este sistema.

GRILLETE GIRATORIO EN EL ANCLA

Esta foto es de un ancla encontrada en Ilha Grande por un amigo mientras buceaba. El ancla se perdió al romperse el giratorio. La posible falla, a mi juicio, es que el grillete giratorio no está diseñado para trabajar de costado, sino a la tracción, o sea tirando derecho. Si lo trabajamos de costado se parte la horquilla del grillete o se descabeza el perno como en este caso.
Según mi opinión entre el ancla y el grillete giratorio hay que poner un grillete común. Así el giratorio -en caso de que el ancla trabaje atravesado- no tira de costado.  Con un grillete común intercalado, éste se acomoda y ambos trabajan traccionando derecho.

PRAIA DAS FLECHAS

Ilha da Gipoia: Praia das Flechas al Este y Praia Dentista al SW

Esta playita (23º 03’ S – 44º 21’ W) no es la más linda, pero me gustó sobremanera. No tiene prensa (no figura en catálogos ni guías) por eso quiero mencionarla. Está a apenas 3 millas de Angra dos Reis, en la
Ilha da Gipoia. Pasamos por delante varias veces para ir a la Praia del Dentista -una de las más lindas, después de Lopes Mendes- o para ir desde Angra a la Ilha Grande. Tal vez influyen motivos puramente emocionales, puede ser. Ahí mi hija mayor me sacó esta foto:

Hoy esta foto está de fondo de pantalla en mi computadora. En mi mano izquierda una caipiriña (creo que es la segunda o la tercera) que me trajo María desde el barcito de la playa. Lo que no se ve son los lagrimones que trato de esconder pero no puedo, y los “pucheros” cuando quiero hablar o respirar, los mismos que surgen hoy cuando escribo esto para Uds.
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Acá mis hijas encontraron estas estrellas, que luego fueron devueltas al mar

Y también saqué esta otra foto de la tripulación que me acompaño durante 15 días
 

Verónica, Sol, y mis hijas María y Manuela (en ese orden, de izq. a dcha.)

Nota: Mientras anduve solo nunca nadie venía nadando hasta el barco a preguntar nada, nadie se ofrecía para llevarme en bote, nadie se arrimaba en el muelle a recibirme el cabo. Ahora no sé por qué, cambió todo… aunque me lo imagino.

LOS GRANDES CRUCEROS

Crucero en Ilhabela

Estábamos en Paratí. Iba con las chicas en el gomón y pretendimos bajar en la escalera que está en la punta del muelle.  Pero allí habían montado un toldo con ¡alfombras! y dos callecitas de entrada y salida con pedestales cual candeleros y cabos aterciopelados, como si estuvieran en la fila del banco o en el aeropuerto haciendo el check-in.   No dejaban desembarcar a nadie, ya que permanentemente iban y venían las lanchas «colectivas» del crucero de turno.  Cada crucero tiene un montón de estas lanchas y ni
bien fondean las bajan y empiezan a trasladar gente a tierra. Van y vienen.
Ahí fue que me puse a discutir con un marinero de la Marinha do Brasil, que protegía al muelle (bah, protegía a los turistas que venían en el crucero) yo insistía en que los puertos en Brasil son públicos (igual
que las playas), y que nosotros también teníamos derecho a usar el muelle y la escalera. Al final bajamos.  ¡Qué circo! Lo más lindo de todo era la rubia vestidita de marinera, que como tripulante del crucero recibía con una sonrisa a todos los pasajeros del crucero que desembarcaban, y a nosotros
también.

En la punta del muelle, donde quisimos desembarcar nosotros, uno de los tantos catamaranes que desembarcan a los turistas en el muelle de Parati y el toldito en zona de embarque

 Nunca viajé en un crucero de estos, pero me preguntaba cómo harían para controlar a los mil y pico de turistas que bajan a tierra cada día ¿cómo hacen para saber si no se olvidaron un pasajero en una isla?  
Respuesta: cada pasajero anda las 24 horas con una tarjeta magnética colgando del cuello, marcan tarjeta cuando bajan del barco, cuando suben a la lancha, cuando bajan a tierra, cuando vuelven de tierra, …….. 
¿Está bueno no?  La marinerita era la encargada de que todos marcaran la tarjeta.
En Ilhabela un día atracaron tres cruceros. De los tres empezaron a bajar los catamaranes con gente. Se pueden imaginar lo que era la pequeña villa ese día. Un caos. Otro tema es verlos de noche.  Es un edificio navegando.  No se sabe dónde está la proa y dónde la popa. Están tan iluminados que las luces blancas tapan las luces de navegación. Meten miedo. Hay que
confiar en que “te están viendo”. Andan a 20 nudos, y no se puede evaluar qué maniobra hacer para navegar a la defensiva, por lo que decía anteriormente que no se ven las luces reglamentarias. Entre
Ilhabela y Florianópolis una noche cruzamos 4 cruceros. Y no es nada agradable. Navegan de noche y de día «estacionan» en algún lugar turístico, para que la gente baje a gastar dinero.

CARTAS NAUTICAS

Para navegar nunca tendremos la suficiente cantidad de cartas. La siguiente lista incluye algunas imprescindibles para el tramo Punta del Este – Angra dos Reis, y otras que nunca usé (entrada al Puerto de Laguna, San Francisco, Paranaguá y Santos por ejemplo). Este es el inventario mínimo. Agregue Ud. todas las que considere necesario.

PUNTA DEL ESTE – FLORIANÓPOLIS (600 MILLAS)
Dibujos sobre Carta 90 (Brasil)

PUNTA DEL ESTE – RIO GRANDE (250 MILLAS)

Carta H-100 (Argentina)

En recuadros amarillos: WPT correspondientes a puntos notables en la costa

En recuadros blancos: distancia en millas
RIO GRANDE A MOSTARDAS (87 MILLAS)

Carta 2100 (Brasil)
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MOSTARDAS A TORRES (138 MILLAS)
Carta 2000 (Brasil)

TORRES A FLORIANOPOLIS (120 MILLAS)

Carta 1900 (Brasil)

FLORIANÓPOLIS – ILHABELA (295 MILLAS)
Dibujos sobre Carta 80 (Brasil)

ILHABELA: ACÁ EMPIEZA EL PARAÍSO

Yendo desde el Sur hacia el Norte, en Ilhabela empieza el paraíso como me dijo mi amigo Ernesto Betbeze. A partir de Ilhabela, hay que acostumbrarse a navegar de día y por la noche dormir meciéndose en una bahía.

Salimos del Canal San Sebastián por el norte para ir hacia Angra (Ilha Grande, Paratí, etc.). Podemos ir directamente (trazo verde), o pasar por Ilha Anchieta (trazo azul). No hay mucha diferencia de millas y vale
la pena -a la ida o a la vuelta- hacer una escala. Hay un antiguo presidio, muy interesante para conocer. Estaremos cerca de Ubatuba que dicen es muy lindo pero yo no fui y no puedo dar referencias.

De Ilhabela (San Sebastián) a Angra

dos posibilidades: directo (línea verde) con escala en Anchieta (trazo azul)


ILHA ANCHIETA

En el muelle de Ilha Anchieta

Cárcel abandonada en Isla Anchieta

Manuela en el presidio. Abandonado desde 1955. Interesante para visitar

Al llegar a Punta Negra pegamos la vuelta y podemos recalar en la Ensenada Pouso (23° 15,964’ S – 44° 32,816’ W), un lugar muy tranquilo para fondear, dormir y después seguir navegando al otro día.

Desde Ilhabela hacia Paratí, escala en Ensenada Pouso

A continuación está la ruta desde la Ensenada Pouso a Paratí, muy buen lugar para llegar y para conocer uno de los lugares históricos más lindos de Brasil.

Uno de los puntos indicados es “CARABEMLLE”, y corresponde al muelle de la marina “Refugio das Carabelas”.
Alguien me dijo ¿para qué querés un WPT en un muelle?… la respuesta es simple. Cuando llegamos a un lugar desconocido hay muchos muelles. Entrar a preguntar significa tener que evolucionar con el barco entre un montón de embarcaciones fondeadas, luego atracar y bajar porque a veces no hay nadie a quien preguntar a viva voz. Además está el problema del idioma. Por eso, un punto en el GPS ayuda un montón.

Si no vamos a pernoctar en la marina, se puede fondear el barco a unos 200 metros del muelle de la ciudad y bajar con el gomón. Ni se les ocurra pensar en atracar con el velero directamente en el muelle de Parati, ya que hay un movimiento permanente de saveiros y embarcaciones de pesca.

CARTAS PARA USAR EN ANGRA E ILHA GRANDE

CARTA PARA USAR EN LA ZONA DE PARATI

WAYPOINTS

Todos los WPT y rutas que marqué desde Río Grande hasta Angra quiero compartirlos con Uds. Les puedo enviar los archivos si me los solicitan al mail isaoscar2@gmail.com
También dispongo de un archivo que armé a solicitud de un amigo que viajaba por 7 días. Incluye los destinos sugeridos, Waypoints y rutas.
Los WPT cargados deberán ser verificados antes de usarlos para navegar. Como toda ayuda electrónica estos WPT deben ser utilizados solo como complemento de otros métodos de navegación. Las cartas en soporte magnético no suplantan el uso de las cartas oficiales en soporte papel.

ESTADIA DE 7 DÍAS – CLICK AQUI

Van a necesitar cartas digitalizadas. Si me las piden puedo enviar algunas por mail. Los WPT y rutas también se los puedo mandar por mail. Una vez recibidos guardarlos en C/Ozi/maps, o donde Ud. habitualmente guarda sus WPT y Rutas). Para verlos luego hay que cargarlos a través del Ozi Explorer.


Los principales sitios de Angra

RUTAS

Los detractores de la navegación electrónica están agazapados para pegarme, pero no obstante insisto en que, teniendo las posibilidades que tenemos hoy en día, es una tontería no aprovecharlas. Vamos a
aumentar en tranquilidad y seguridad en la navegación. Además consideren que para mí era la primera vez que andaba por estos lugares. Antes de salir, cada día, hacía la ruta en la PC con el OZI Explorer, luego la
pasaba al GPS y éste me guiaba a dónde quería ir.
A) Hay rutas para navegación oceánica, con puntos generalmente al través de faros o puntos notables en la costa. Las rutas comprenden el trayecto que cabe en una carta náutica. La denominación de estas rutas empieza con la letra A

B) En el archivo empiezan con la letra B las rutas para recalada y entrada a puertos. Incluyo
solamente la de la entrada a Río Grande. No incluyo las que levanté de revistas, derroteros, etc. Yo
las tenía cargadas en mi GPS (por las dudas), pero como no las navegué, no las puedo sugerir.

C) También hay rutas en la zona de Angra. Hay para todos los gustos y como para recorrer casi todos los lugares. La denominación de estas rutas empieza con la letra C.

Las rutas deberán ser verificadas antes de usarlas para navegar. Como toda ayuda electrónica, estas rutas deben ser utilizadas sólo como complemento de otros métodos de navegación. Van a necesitar cartas digitalizadas. Si me las piden puedo enviar algunas por mail. Las cartas en soporte magnético no suplantan el uso de las cartas oficiales en soporte papel.

CÓMO VER LOS WPT Y RUTAS EN GOOGLE EARTH

Si no tenemos instalado el Ozi Explorer, podemos ver los waypoints y rutas en el Google Earth haciendo lo siguiente:
1) ¿Tenemos instalado el Google Earth? Si no lo tenemos hay que instalarlo previamente.

2) Ingresar a Internet en el siguiente sitio:

http://www.gpsvisualizer.com/map_input?form=googleearth

3) En la parte derecha de la pantalla aparece este cuadro:

3.a) Donde dice UPLOAD YOUR GPS DATA FILES HERE?
File # 1: hacer click en EXAMINAR
(buscar el archivo de RUTAS de nuestra PC, donde haya sido guardado, y seleccionarlo)
3.b) En la parte de abajo hacer click donde dice: CREATE KML FILE
4) Se abrirá una nueva pantalla:

Hacer click en el número largo color verde, junto al ícono KMZ.

5) Magia!!! Automáticamente se abrirá el Google Earth y aparecerán los WPT y Rutas encima de las fotos satelitales.
Nota: éste programa puede usarse para cargar cualquier archivo que tengamos de WPT, Rutas, tracks, etc

LA PLAYA MÁS LINDA: LOPES MENDES

Dicen los brasileros que Lopes Mendes (antes que me corrijan: se escribe las dos veces con S, porque es un apellido portugués) es una de las playas más hermosas del mundo. Para visitarla conviene hacer noche en Abrao, A la mañana navegar hasta la Ensenada das Palmas (23° 09,353’ S 44° 08,250’ W), dejar el barco fondeado allí y caminar por un pintoresco sendero (conocerás monos en su estado natural) hasta la playa. Por estar expuesta a los vientos y oleaje del sur, no conviene llegar en barco directamente.

Dejamos el barco en Enseada das Palmas

Monos en el sendero que une Enseada das Palmas – Lopes Mendes

AGUA DULCE EN ILHA GRANDE

Ilha Grande es un lugar con muchas caletas y playitas donde disfrutar y pasar varios días. Un pequeño problema puede ser el aprovisionamiento de agua dulce, especialmente el agua que juntábamos en muchos bidones y que usábamos para bañarnos al final del día.
Nota: Al final del día antes de la caída del sol nos tirábamos al agua y refrescábamos. Luego en cubierta teníamos cada uno un bidón de agua dulce que había permanecido al sol durante todo el día. Con eso teníamos que lavarnos la cabeza, enjabonarnos y enjuagarnos. Cinco litros de agua tibia para cada uno.
Este tema lo planteé en el foro “Navegando por el Mundo” y hubo muchos aportes interesantes de algunos coforista y Asociados de ADAN que resumo:

Ernesto Betbeze – velero Torroba El mecanismo que usamos nosotros es bastante simple, si hay gente, necesitan agua, le preguntábamos a cualquier poblador y encontrábamos agua. Toda el agua de la zona es agua de la montaña, no hay instalaciones de agua potable en las islas. Con mínimas precauciones (2 gotas de lavandina x litro,) se puede tomar, todos nosotros la tomamos, casi siempre. En caso de dudas, hervirla… Otra forma de encontrarla es ver en la playa la línea de agua que moja la arena o directamente un arroyo… deberás
buscar arroyo arriba alguna vertiente buena. En Sitio Forte, y en otros sitios, se ve el agua entrando al mar, entre unos árboles hay una caña que alguien colocó, y canaliza la vertiente, es buena para juntar agua y
más importante aún, para bañarse con agua dulce… Si uno mira la vegetación del entorno puede presumir que hay infinidad de cursitos de agua que recojen el agua de «riego»… es entretenido buscarlos… aunque
sea para bañarse… En Abrao, hay otra canaleta de caña en el extremo NE, es decir, mirando a Abrao desde el mar, a la izquierda, unos metros antes de la última playa. En Anchieta hay otra entrando a babor en una pequeña playa, buen lugar para bañarse cuando se van los saveiros con turistas… Luego dadas las características de la zona, con muy poco esfuerzo se puede juntar agua de lluvia en gran cantidad, y en este caso es agua muy limpia, solo hay que tratar de no ensuciarla con el plástico o tela que usamos para
juntarla.
                 
Roberto Quetglas – velero Azimut
En Saco do Ceu está justo frente a la Posada Coqueiro Verde, hay que avisar allí para que la conecten. En Sitio Forte, frente a un quincho donde Lucimar hace una caipirinha de coco o de maracuja imperdibles, la sirven en una mesa bajo el quincho, al borde del agua, con los pies en el mar. Hay una base cemento a no más de 40/ 50 m. de la playa, que tiene una manguera. El agua de Sitio Forte es de manantial, les
recomiendo una manguera con duchador que hay al lado del quincho. Una ducha con agua dulce bien
helada, sobre todo para volver al barco después de las caipirinhas.

Juan Martín Kartaszewicz:
En Sitio Forte habitualmente voy a la Praia da Tapera, playa que se encuentra al lado del bar de Lele. Al entrar a Sitio Forte ir bien por el medio. Está marcada la piedra. Está a la altura del muelle de madera que
está a estribor. Ahí encontrarán una piedra gigante en el medio de la bahía y en sus proximidades boyas para tomarte y hacer noche. En la playa hay un barcito donde podes comer algo. S 23º 07 26.7’  W 44º 17 32.4’. Hay que amarrarse del lado contrario de la playa, con sumo cuidado ya que es una piedra, en ella hay una manguera. S 23º 08 11 W44º 17 22. Una vez amarrado hacer señas desde la piedra y conectan las bombas para abastecer de agua. Como bien dijeron el agua es dura, con lo cual solo sirve para cocinar y lavar.
En Saco do Ceu la manguera está en un bloque de telgopor que tiene un palo clavado. Debajo de esta seudo boya está la manguera. Está próximo al muelle del restaurant. Tomarse una Bohemia en mi memoria!!!
Gustavo /A.L.:
En Saco do Ceu la boya (no sé si es la única) con la manguera para cargar agua que nosotros usamos es la más próxima al muelle del Coqueiro Verde. La manguera está atada a dicha boya y es de plástico rígido
sin cierre en el extremo por lo que hay que pedir a dicha posada que abran la canilla en tierra y dejar correr una suficiente cantidad de litros como para que se limpie antes de proceder a cargar los tanques.
Horacio Guido:
En Sitio Forte hay un bar de playa (si mal no recuerdo, el bar do Lelé). Tiene una manguera que trae agua de una cascada y solía estar flotando con una boya minúscula. La vas a encontrar hacia el oeste del bar (mirando desde el agua hacia tierra, a la derecha). Tené cuidado: es agua dulce, pero no potable (en su momento hice la prueba cargándola en un bidón y el conjunto tomaba un delicado tono verde esmeralda que no parecía muy saludable para mi estómago rioplatense. Más allá del agua, un lugar para quedarse a vivir.

Armando Trivero: En Sitio Forte llenamos los bidones de agua con Nahuel. Mirando la playa desde el agua, se ve una piedra muy grande y a la derecha donde termina la playa, un árbol. Un poco más atrás, donde empieza la vegetación, hacia dentro de la isla una piletita de 1.5 m. de diámetro en donde estaba tirada la manguera en cuestión. Más a la derecha todavía, ya afuera de la playa estaba el bar. No sé si hoy en día, la manguera estará disponible como el año pasado. De paso, en donde estaba la manguera, comenzaba uno de los
senderos que te llevan hasta un pueblito muy pintoresco en donde había un astillero para los barcos del lugar.


Oscar Isa:
Abrao tiene 2 muelles, uno de madera y otro de cemento, en el cual atraca el ferry.  Para cargar agua hay que ir al muelle de cemento. El ferry atraca del lado Este. La toma de agua está del lado Oeste, abajo del muelle. Hay que amarrar, si se puede, del lado Oeste (foto 1). Hay que bajar una escalera también de cemento que está cerca del extremo del muelle, y agachándose está ahí medio escondida. Es un pedazo de manguera de 1 pulgada, y hay que insertar un caño de 3/4″ para hacer el acople con la manguera existente, y de ahí a nuestra manguera amarilla que manipula Omar semitapado por el muchacho que acarrea cajón de cerveza (foto 2). La canilla está en tierra firme, hay que ir hasta la penitenciaria, ahí nomás, donde nace el muelle (foto 3), y pedir que abran la esclusa, que está en la calle, en el piso, con una tapa con candado (foto 4). Es gratis, por las dudas preguntar si se debe algo. Conviene ir a cargar agua alrededor del
mediodía, ya que desde temprano hasta las 11 de la mañana se amontonan todas las embarcaciones comerciales que llevan turistas desde Abrao a todas las playas cercanas.

ABRAO

Es una villa hermosísima que está en Ilha Grande. Las calles son todas peatonales. No hay vehículos. Creo que solo uno que es de la policía. Probablemente sea el único vehículo en toda la isla, ya que no hay
caminos, solo senderos peatonales (trilhas). Hay que ir a conocer. Se puede comprar la boludez que se te ocurra, comer, hablar por teléfono, hay posadas, etc.

Barcos amarrados a sus boyas

El Azul haciendo un “toco y me voy” para embarcar a las chicas

Callecitas en Abrao

Así andan los saveiros siempre: a fondo. Mejor nos corremos porque nos tiran el barco encima. Esta imagen está tomada a escasos metros del muelle de Abrao. Pero en todos lados es igual. En los horarios en que salen o llegan todas las excursiones (de mañana hasta las 11 y de tarde a partir de las 17) es un verdadero caos.

BRACUI

Es un lugar muy bueno para dejar el barco por un tiempo. Tiene una marina muy segura. La entrada se encuentra en 22° 57,324’ Lat. Sur y 44° 23,763’ Long. Oeste (punto de recalada). Lo primero que vemos
entrando a estribor es una estación de servicio. A continuación está la dársena con la marina. Si en lugar de entrar en la dársena remontamos el río, hay un condominio con hermosísimas casas y amarraderos particulares.


Bracui condominio

El Azul en Marina Bracui

PRAIA DEL DENTISTA

“Papá, esta playa tiene onda” me decían mis hijas. Y realmente en enero acá es muy divertido. Suele juntarse mucha gente, pero nadie molesta a nadie. Los barcos no fondean sino que “estacionan” proa afuera, ancla por popa cerca de la playa. Uno al lado del otro. El Azul un día llegó temprano, fondeó como corresponde, al borneo, y a la tarde andábamos pegándole a todo objeto flotante de los alrededores.


El Azul bien “estacionado”

Manuela y María comprando helados (el heladero viene a domicilio)

Bar flotante y las canoas del delivery (el bar tiene un cartel indicando el canal que atiende por radio VHF)

CANTO DAS CANOAS, UN LUGAR PARA VOLVER

El Azul amarrado en el muelle

Canto Das Canoas es un restaurant que está muy cerquita de Angra dos Reis, en la Isla Gipoia. Si no hay lugar en el muelle, fondeás y un marinero te viene a buscar. Te vas a dar el gusto de comer casi con los pies en el agua. Un restaurant muy bueno. Te recomiendo la moqueca (comen 3–4). La moqueca es un antiquísimo plato de influencias africanas, que se basa en una salsa elaborada con pescado, camarones, tomates, cebolla, ajo, cilantro, pimientos, etc.

AMIGOS

En Angra: De izq. A derecha:Martín y Sebastián Iut (Velero Club), Oscar (Velero Azul) Guillermo Rodríguez (Velero Charrán)

Con Irineo Guimarenz, Comodoro del Marina Clube

En Frade: Con Roberto Ortlieb. Acompañan dos de mis hijas: Manuela y María

EMPEZAMOS A VOLVER

Sol, Omar y Manuela en el muelle de la Marina Clube (Angra dos Reis)

María y Verónica desembarcaron y vuelven en avión. Manuela, Sol, Omar y yo empezamos a amarinar el barco como para partir al otro día.
Despedida en la cantina del Angra dos Reis Marina Clube. Abrazo y lágrimas con Irineo Guimaraes, el Comodoro, con quien compartimos varias cervezas cada vez que estuvimos en Angra. Siempre atento a
nuestras necesidades. Cuando recién nos conocimos nos ofreció su propia oficina para que nos conectáramos a Internet. Gran despedida con Horacio Premoli, un argentino que vive en el condominio y trabaja en la administración del club. Otro abrazo con Guillermo y Laura, con la promesa de volver.
Salimos de Angra y ni bien asomamos la nariz afuera de Ilha Grande nos recibió viento del sur, así que nos escondimos de nuevo en la primera ensenada que encontramos (Praia Secreta, recomendable para pasar
la noche; 23° 0,928 S – 44° 26,276 W), no es cuestión de empezar una navegación ciñendo. Al otro día partimos sin viento, a motor, y le metimos hasta la Isla Anchieta.  Ahí dormimos y seguimos al otro día hacia Ilhabela. 

EL YACHT CLUB DE ILHABELA

En Ilhabela está el club náutico que más me impresionó.  Ya era importante cuando pasamos a la ida, hace un año. Ahora tiene importantes mejoras respecto a cuando estuvimos aquí mismo en marzo del año pasado. Tiene una sala de internet con aire acondicionado (esto está demás decirlo, hay aire acondicionado en todos lados) y  8 computadoras además de wi-fi.  Hay una sala para bebés, con cambiadores y juguetes.
Otra sala para nenes más grandes con una gran pantalla plana y computadoras con joysticks.  En todos lados hay pibes por supuesto con sus respectivas niñeras. Las madres no sé donde andarán.  (Eso!, dónde
están las madres que queremos verlas!!).  Microcine. Los vestuarios los hicieron todos nuevos, mármol blanco por todos lados. 
En el agua han puesto más de 500 metros de planchadas flotantes. Las planchadas flotantes son de ferrocemento, tienen 5 metros de ancho. Más que planchadas son verdaderos muelles.

Al conectar la manguera para cargar agua en cualquier canilla, el chorro parece salido de una hidrolavadora (por la presión). Da gusto lavar la cubierta. 
Hay empleados por todos lados. Las lanchas que te llevan al barco están las 24 hs disponibles.  Es el primer mundo de la náutica.  Supongo que debe ser muy caro, y definitivamente no podría ser socio de este club. A pesar de ser lo que es, ofrecen dos días de estadía gratis. Un ejemplo para otros clubes de
Argentina.

EL PINDÁ IATE CLUBE

Junto al YCI, hay otro club, muy acogedor, el Pindá Iate Clube. Tuve la suerte de conocer a su comodoro en Ilha Grande de casualidad. Intercambiamos algunos presentes, nos invitó a visitar el club, y nos ofreció
muchas facilidades para permanecer amarrado en alguna boya. Lamento no haber dispuesto de más tiempo para quedarnos en Ilhabela. Este club será nuestra primera opción cuando volvamos a Ilhabela.

Barcos al borneo en el Pindá Iate Clube

SALIDA DE ILHABELA RUMBO A FLORIANOPOLIS

Salimos de Ilhabela rumbo a Florianópolis. Es un tirón bastante largo (unas 300 millas). La verdad no tenía una ruta fijada, lo que sí había eran varios puertos alternativos, pero ninguno me seducía. Por ejemplo Santos, uno de los principales puertos de Brasil.  A la salida de Ilhabela hay una isla que es pura roca, Alcatrazes (24° 06′ S  45° 41′ W). Nos daba para pasarla por barlovento (ciñendo), pero como era media tarde (¡tendría que haber salido más temprano!), no quería correr riesgos cuando se hiciera de noche así
que derivamos y pasamos a sotavento. Aún así, ver la sombra de la isla, de noche, a 3 ó 4 millas, se te frunce todo. Parece que la tuvieras ahí nomás.

Alcatrazes – mete miedo teniéndola a sotavento y de noche ni les cuento

A partir de ahí el viento se fue prestando y fuimos en un borde hasta Portobelo. Podríamos haber llegado a
Florianópolis directo, pero Manuela y Sol tenían pasaje en ómnibus Floria.- Buenos Aires para el 30 de
enero, así que teníamos que hacer tiempo unos días.

PESCA EN ALTAMAR

Veníamos navegando a 50 millas de la costa. A la mañana temprano preparo la caña de pescar, el señuelo y largo la línea por popa. Le digo a Omar: «hoy almorzamos pescado». Se me rió en la cara.
A eso de las 11 de la mañana, yo iba leyendo en mi cucheta. Omar me avisa que se nos arrima un pesquero. Salgo asustado. Desde el pesquero nos gritan y hacen señas incomprensibles. Ya era tarde.
Empiezo a preocuparme. ¿Qué ocurría? Íbamos derecho a un espinel que en segundos más ya estaba enganchado en el timón. El espinel es una línea de nylon de unos 3 mm. de diámetro que puede medir hasta 4 ó 5 Km. de largo, con pequeñas boyitas cada 10 ó 20 metros (que apenas si se ven). Cada 4 ó 5 metros tiene un nylon más fino que cuelga unos 2 metros, con un anzuelo cebado en la punta.
 
Paramos el barco con las velas acuarteladas, hacemos todo el esfuerzo posible, pero es imposible desenganchar. El nylon se metió entre el quillote y el timón. No quiero prender el motor para no agravar la situación. Con el bichero tiro del nylon y en determinado momento veo bajo el agua un hermoso pez agarrado en un anzuelo. ¡Qué ganas de sacarlo! Desde el pesquero ven que nos preocupamos, que hacemos todo lo posible, pero no obtenemos resultado. Nos hacen señas –con el dedo índice y el mayor-
de «tijera». Agarro un cuchillo y se los muestro, esperando confirmación, por si hubiera un mal entendido. Me hacen señas con la cabeza. Así que cortamos y largamos ambos pedazos de espinel al agua. 
Nos piden cigarrillos. Omar (sin-vergüenza o sinvergüenza) les pasa –en un enorme bichero con una red en la punta que nos extiendan- un paquete empezado con 4 ó 5 puchos.  Yo le pido «peixe». Se miran entre
ellos. Me tiran entre 2 personas (a la una, a las dos y a las…..) un pescado enorme, ya despanzado, que cae pesadamente sobre cubierta. Le digo a Omar que sea más agradecido, y les regale un atado entero. Le toqué la moral, accede, nuestros amigos pescadores contentos y nosotros también, ya que son 20 cigarrillos Parisiens menos que quedan para contaminar el barco y alrededores. Hoy almorzaremos pescado. Bueno, en realidad almorzamos, cenamos, desayunamos, volvimos a almorzar al día siguiente….. Al horno, a la cacerola…… Faltó que hiciera dulce. Al final la tripulación se me amotinó y no quiso comer más pescado.

Manuela sosteniendo el pescado ya despanzado.

PORTOBELO

Portobelo no me gustó nada. Bajamos en la playa que está en la isla de enfrente. Es muy fea (27° 08,630′ S  48° 32,635′ W). Intentamos quedarnos en el Yacht Club (27° 08,654’ S 48° 32,056’ W). En uno de los derroteros que se publican en la revista argentina “Bienvenido a Bordo” decía que daban un día de cortesía.
No es cierto. Cobran 250 reales para pasar la noche. Antes de irnos les mostré la revista. Me dijeron que ellos jamás habían dado esa información. Cargamos agua y nos fuimos.

Nos metimos en Caixa d’Aço (se pronuncia caisha dazo) que quiere decir caja de acero (27° 07,670′  S 48° 31,650′ W). Un lugar muy protegido por las montañas. Tenerlo en cuenta como muy buen fondeadero.
Lástima que era domingo. Un verdadero kilombo. La competencia era a ver quién tenía más decibeles en el equipo de audio. En la Playa del Dentista, en Angra, nos ocurrió algo parecido pero con mucha buena onda.
Acá era bastante desagradable. Además el agua no invitaba a bañarse (sucia). El colmo fue el lunes a la mañana, cuando arrimo a un muelle (hago un “toco y me voy”) para bajar a las chicas para hacer las
compras y me quedo esperando dando una vuelta. Cuando vuelvo a buscarlas, embarcan y salgo, pero un pequeño bote está ahí cerca fondeado. Su cabo de fondeo de polietileno (el cabo de polietileno flota) me está esperando, escondido a un metro de profundidad. En un instante se enreda la hélice con el cabo y se para el motor. Es un cabo de una pulgada de diámetro, de más de 30 metros de longitud y para colmo color
azul (no se ve). El inútil del dueño había usado esa enorme cantidad de cabo para un botecito de 4 metros de eslora en solo 3 metros de profundidad dentro de una bahía protegida de todos los vientos. Así que a tirarme al agua y a laburar. 

El botecito con el cabo a media agua. Al fondo: el muelle.

Para cortar el cabo abajo del agua probé con todos los cuchillos que tenía a bordo. Mejor que cualquier cuchillo resultó ser un arco de sierra de los que se usan para cortar hierro. Es como cortar carne con un cuchillo serrucho. Desgarra y corta. Una de mis primeras compras luego sería una pequeña sierra para podar árboles, que tiene dientes bien grandes y quedará siempre a bordo. Definitivamente la zona de Portobelo y alrededores no me gustó. El problema puede ser que veníamos del paraíso (Angra, etc.). Ahora
todo nos parecía feo.

UN TIRONCITO Y ESTAMOS EN FLORIANÓPOLIS

Rumbeamos para la Isla de Florianópolis. En la parte norte de la isla, en Jureré  (27° 26′ S   48° 29′ W) tiene una subsede el Iate Clube Santa Catarina. La sede principal está en la ciudad de Florianópolis.  Muy linda sede, nos reciben muy bien. Lástima que no tiene buena protección para los vientos del N-NE-NW.  Así que a la noche dormimos con baile. 
Hablando de baile. Ni bien llegamos fuimos en colectivo hasta Canasvieiras, una playa que está al lado de Jureré. Una movida terrible (según informe de las chicas).  El idioma oficial es el argentino, que es el 90% de la población.  Al día siguiente volvimos a Canasvieiras  (27° 25′ S  48° 28′ W) pero con el barco. La playa es de una arena increíble. Fondeamos a 100 metros y nos fuimos nadando.
 
A la noche había que descansar bien, sobre todo porque la noche anterior, amarrados a una boya en Jureré se había movido bastante, así que nos cruzamos hasta el continente hasta la Enseada da Armaçao (27° 22’S    48° 32′ W).  Dormimos bárbaro.

Armaçao: Un lugar protegido de los vientos del N y N.E. para pasar la noche

Al otro día amarramos nuevamente en el ICSC en Florianópolis. Despedimos a Manu y a Sol que volvían a Buenos Aires en bus y con Omar nos aprestamos a partir otra vez con solo 2 tripulantes. Creo que ya lo dije
anteriormente, pero lo vuelvo a decir: ¡Cada vez me gusta más esto de navegar con poca gente!

RIO GRANDE (ÚLTIMA ESCALA EN BRASIL)

Por nuestro calado, el lugar más conveniente para amarrar es en el muelle (pier) del Museo Oceanográfico.
Hay allí un cartel con las coordenadas. Todos los que hemos estado en este lugar hemos sacado la misma foto. Quien no lo haya hecho, no ha estado en el muelle del Museo Oceanográfico!!! Es como sacarse una foto con el monumento de los lobos marinos al lado del casino de Mar del Plata.


La foto típica

LOS MUSEOS DE RIO GRANDE

Lo que llamamos Museo Oceanográfico de Río Grande, en realidad es un complejo integrado por el Museu Oceanográfico, el Museu Antártico, el Eco-Museu da Ilha da Pólvora, el Centro de Recuperaçao de Animais
Marinhos y el Centro de Convivio dos Meninos do Mar. Son muy interesantes, y además de la exhibición típica de todos los museos,  se desarrolla un gran trabajo de recuperación de animales marinos (pingüinos, lobos de mar, tortugas, etc.) con científicos y laboratorios muy bien equipados. Tienen una escuela con excelentes instalaciones donde se les enseña a los jóvenes de 15 a 18 años oficios de todo tipo. Disponen
de un crucero a motor y un catamarán ambos de 40 pies.  El director de todo el complejo es Lauro Barcellos, una persona muy reconocida y querida por todos.  Site: www.museu.furg.br
Como era la primera vez que se hacía presente un velero del Club Náutico Bahía Blanca, le hicimos entrega de un banderín del club, como muestra la foto y firmamos el correspondiente libro de embarcaciones que visitaron este lugar.

El Sr. Lauro Barcellos recibe el banderín del CNBB

TRAMITES EN RIO GRANDE

Una mañana repartimos las tareas con Omar. Yo iría a Capitanía dos Portos y a comprar comida, ya que estábamos tocando fondo. Omar se encargaría de cargar agua, orden general, lavar sentinas, etc.
Cuando pregunté en la portería del museo dónde quedaba la Capitanía dos Portos se ofrecieron a llamarme a un taxi. ¿y a pié? me dijo que era muy lejos. No obstante me explicó y hacia allá partí.
Cuando llevaba caminados 15 minutos pregunto y no saben dónde queda. Vuelvo a preguntar a otro y tampoco conoce. Encuentro una parada de motos (cadetería) y ahí me explican bien. De pronto la pregunta
que me sorprende: ¿Quiere que lo lleve? ¿Cuánto cuesta? 2 reales!!! Excelente, pero despacito ehhh?.
Me dio un casco y ahí me fui riéndome solo a más no poder. Esta experiencia jamás me la imaginé. Me llevó hasta la Capitanía dos Portos, me esperó. Al salir le pedí que me lleve a comprar camarones. Dejó
estacionada la moto y me acompañó al mercado. Compré un kilo de camarones grandes por 12 reales. Me estaba llevando al Museo de regreso cuando le cambié el recorrido y le pedí que me lleve a Internet. Me
cobró en total 6 reales. Y aquí estoy, más contento que perro con dos colas.

Oscar motoquero

Luego descubrí que a menos de 200 metros del Yacht Club Río Grande hay una parada de motos. Les recomiendo este medio de transporte, es muy barato.

¿TOMAMOS UNA CERVECITA?

Chopera individual (más de 3 litros) en una mesa en la calle en Río Grande do Sul

NUESTRO AMIGO PEPE

Pepe es un mallorquín que conocimos en Rio Grande. Salió de España hace dos años. Llegó a Buenos Aires. Ahora está volviendo. En Río Grande se encontró con un par de amigos de su tierra, navegarán hasta Angra, dejará el barco en Bracuhí hasta el año que viene y ahí entonces cruzará el océano para retornar a España.

Pepe y Omar, mi tripulante ¿Cuál es Omar? ¡El que tiene el vaso!

Estuvo apalabrando a mi tripulante Omar para que lo acompañe el próximo año. Prácticamente ya se habían puesto de acuerdo. Entonces yo le digo: “Mira Pepe, veo que ya has contratado a mi tripulante, pero yo todavía no te he dado referencias de él…..” Me contesta: “Oscar, nada de lo que tu puedas decir me va a sorprender…. Todos los marineros son mujeriegos, les gusta beber, y no les gusta ni el orden ni la higiene”. Solo atiné a decir: “Pepe, has dado con la persona indicada, es todo tuyo”.

TORMENTA EN LA AMARRA

El viento del NNE que viene soplando hace 2 días, tenía que despedirse un poco más fuerte que lo normal.
En un barco midieron a la madrugada más de 50 nudos. Estamos amarrados al muelle del Museo Oceanográfico tres veleros. En el extremo E el velero sudafricano “Josephine” (un Beneatau 38’).  El “Azul” en el medio del muelle, y en el extremo Oeste, Pepe el mallorquín, a bordo del  “Doria”, un Jeanneau 44.  Además amarrado en andana con el barco sudafricano, un alemán de casco de aluminio.
En Río Grande hay viento, no es como en Angra. Y a veces no se toman las precauciones debidas.  El alemán por ejemplo no colocó springs (cabos que trabajan cruzados e impiden que el barco avance hacia atrás o hacia adelante). Sólo amarró con dos cabos a proa y popa. Cuando arreció el viento andábamos todos atajando su barco para que no se viniera encima del Azul.  El cabo que hubiera hecho falta es un spring desde la popa del alemán a la popa del sudafricano.

A la derecha -contra el muelle- el sudafricano.

A la izquierda la popa del alemán que tiene viento fuerte del través/proa y se viene encima de nosotros Mientras soplaba de lo lindo, y después de haber hecho todo lo posible para que los barcos no sufrieran
daño, nos reunimos en el barco español a festejar. Éramos a bordo: 2 argentinos, 3 españoles, 2 sudafricanos, 1 alemán y 1 brasileño.  Los cadáveres fueron: 1 botella de Ron Baccardi Oro, ½ botella de
Cognac español, ½ botella de whisky alemán,  ½ botella de whisky argentino. Cuando todo esto se había terminado, con gran alegría de todos alguien encontró una botella de vino argentino que el bueno de Pepe
tenía en una alacena. 

Finalmente sopla viento sur (soplará durante 2 días). Es el viento que nosotros quisimos evitar y por eso nos quedamos.  El español zarpó a media mañana, rumbo a Angra (viene de Buenos Aires) y este viento le
viene de maravilla. El viernes cuando se establezca nuevamente el NNE zarparemos nosotros rumbo al sur, junto con el alemán.  El sudafricano parte también para el sur pero un día después, porque esperará que se calmen las olas (viaja con esposa, hija de 10 meses y suegra), para tener una navegación más tranquila.
 NOCHE DE DESPEDIDA EN RIO GRANDE DO SUL

Nuestra última noche en Río Grande

Nos llevamos muy lindos recuerdos de esta ciudad donde estuvimos más de una semana esperando vientos favorables. Esta foto corresponde a la despedida de los 3 barcos que seguíamos para el Sur (Pepe ya se había ido para el Norte). Omar a la derecha de la foto y yo a la izquierda, al lado mío los dos sudafricanos, y al lado de Omar el alemán. Vamos por el segundo plato de calamaretis fritos (inflados como las papas de “El Palacio de la Papa Frita” en Buenos Aires). Las 3 primeras caipirinhas no me hicieron nada (fueron 4 rondas), aunque reconozco que el hielo de la cuarta me cayó mal. Alcancé a llegar al Azul y me desmayé con todos los honores. En el cockpit siguieron cultivando la amistad Omar y los sudafricanos,
acompañados por una botella de cashasha, un limón (no había más que uno) y azúcar. Por las dudas nada de hielo, además porque no había hielo a bordo.

LLEGADA A PIRIAPOLIS

Entrando a Piriápolis, fotos sacadas por Ernesto Betbeze

El Azul con algunos signos del año que estuvo fuera de casa

La recepción oficial con una Pilsen helada entregada por mi amigo Ernesto

Otra escala para no olvidar. La recepción y el encuentro con la familia de Ernesto Betbeze. Le propuse que su casa de Piriápolis, por estar ubicada en tan estratégico lugar pase a denominarse “Estación de
Salvamento Piriápolis”. Como en toda estación de salvamento, tendría que dejar siempre leña y el freezer con víveres para atender a los náufragos amigos.
El pronóstico y el costo de las amarras (hicieron recientemente un ajuste de tarifas), nos ayuda a decidirnos por una pronta partida. Nos quedaremos solamente un día.

SALIDA DE PIRIAPOLIS

Ya estamos navegando en aguas argentinas, rumbo a un punto imaginario frente a Punta Médanos que se encuentra en 37° S  y 56° 30′ W. Ahí va nuestra proa.  Luego nos queda hacer un rumbo paralelo a la costa
y llegar a Mar del Plata mañana antes de la caída del sol. ¿Se los dije? ¡Cada vez me gusta más esto de navegar con poca gente!
 
Alcancé a escuchar una voz conocida dando ingreso a Piriápolis por VHF canal 16 y orgullosamente decía:
“- Aquí velero argentino «Malavida»  con UN TRIPULANTE…..!!!!  solicito autorización… etc”
Por poquito no coincidimos en Piriápolis con Gabriel Bobrow que viene navegando en solitario desde Buenos Aires. Era para haberlo grabado!!! Le salió con tantas ganas eso de … ¡¡¡con un tripulante!!!
Hubiera sido lindo sentarnos los tres, Gabriel, Ernesto, y yo con unas cuantas Pilsen a arreglar el mundo.

NIEBLA

Llegando a Mar del Plata tenemos niebla desde las 7 de la mañana hasta las 13.  Deseábamos que todas las lanchas pesqueras tuvieran el radar encendido. Nosotros no tenemos radar. Navegamos con todos los
sentidos alertas, a 4 nudos a motor. No se ve a más de 100 metros.

Cuando llegué a Mar del Plata mandé al foro “Navegando por el Mundo” estas fotos a propósito de la niebla. Al ver las botas secándose en el guardamancebo, me responde Javier Martín (Abadejo): ¿Es un tripulante
castigado? ¿o es un método experimental para escuchar si viene alguna lancha pesquera?

LA ÚLTIMA ETAPA (MAR DEL PLATA – BAHIA BLANCA)

En Mar del Plata me encontré con Alejandra, aprovechamos para pasear y disfrutar bastante de la estadía.
Después de 2 meses volví a manejar un auto. En una incursión por el puerto compró un surtido impresionante de pescados y mariscos, cocinó a bordo y comimos como en un restaurant 5 estrellas.

Aprovechando el auto hicimos las compras en el Supermercado Toledo. Cuando estábamos en el sector de frutas y verduras le comento: “Esto que vemos acá (surtido, cantidad y calidad) no lo vi en ningún lugar de Brasil”. Y era totalmente cierto.
Un día también recibí la visita sorpresa de Chiche-Calma.
Solucioné el problema del timón de viento. Entre Piriápolis y Mar del Plata se había partido la pieza de fundición que sostiene la pala que va en el agua.  Pero gracias a la voluntad de Daniel del Valle para resolverme el problema, recibí los repuestos y reinstalé todo. Ésta logística cuando uno está navegando es muy importante y estoy muy agradecido al fabricante. Cuando llegué a Bahía Blanca hice tornear una pieza con aluminio del bueno como para navegar tranquilo. Tanto la original como el repuesto que me mandó no me daban ninguna confianza. Aluminio de fundición, muy poroso, seguramente recuperado de chatarra.

Izquierda: el herraje torneado con aluminio de alta resistencia virgen
Centro: herraje de repuesto que me enviaron a Mar del PlataDerecha: el herraje que al partirse se llevó la pala del timón de viento al fondo del mar. Nótese la porosidad.

Hasta Mar del Plata navegamos solos, con Omar. Para la última etapa llegaron desde Bahía Blanca “Cuqui” Pardal, Oscar Liberman y Daniel Rueda.

Cuqui Pardal, Oscar Liberman, Oscar Isa, Daniel Rueda y Omar Anziano en Mar del Plata listos para partir

OVEJAS EN EL MAR

Durante todo el viaje tuve comunicación radial con Miguel Urbieta en Punta Alta. Él todos los días volcaba a la página de “Navegando por el Mundo” la posición, rumbo y velocidad. Cierto día mi amigo Ernesto Betbeze sin darse cuenta, trasladó la posición (expresada en Grados y Minutos) al Google Earth (que tenía seteado en grados y centésimas de grado) y mandó la imagen al foro, indicando que el Azul de acuerdo a la posición que habíamos informado, andaba navegando por la Ruta 3, rumbo a Bahía Blanca. Miguel, en Punta Alta leía los mails y estaba muy preocupado. No sabía si el error era mío o de él al transcribir las posiciones. Se lo tomó en serio a Ernesto (no lo conoce) y me hizo revisar todas posiciones que le había pasado en los días anteriores. Me decía que tenía que haber un error. Yo tampoco sabía cómo venía la mano porque no tenía conexión Internet en navegación, no leía los mails y al principio me lo creí.
En un reporte de Miguel a “NpeM”, cuenta que nosotros estábamos viendo delfines a la altura de Claromecó (en la última etapa Mar del Plata/Bahía Blanca). Ernesto le contesta que no serían delfines, sino ovejas.
Ernesto seguía diciendo que el “Azul” viajaba arriba de un tráiler.

Google – Azul llegando a Bahía según Ernesto

27-2-09 EL AZUL EN BAHIA BLANCA

El “Azul” de regreso en el muelle del Club Náutico Bahía Blanca

Hemos llegado, primera cama con resortes después de 2 meses. Todo quieto en tierra firme. El Azul ayer se veía raro con las cubiertas pisteras a modo de defensas que volví a ponerle para amarrarlo al muelle de pescadores en Ing. White, donde la amplitud de marea es de casi 3 metros. Ya se estaba amariconando un poco con los tubos blancos inflables que lució en el último año.
 
A todos mil gracias por el acompañamiento.  Con amigos como Uds. nadie puede sentirse solo por más lejos que esté. Un largo mail con un diagnóstico de la falla del motor enviado por Roberto Alonso, el comentario de Abadejo respecto al tripulante que iba cabeza abajo en una foto (confieso que no entendía nada lo que me decía y tuve que volver a ver la foto para darme cuenta de la broma), y muchos más mensajes que me enviaron me dieron mucho ánimo y eso es muy importante para quien anda lejos.
Por eso revisar el correo era una de las primeras actividades al llegar a tierra. Gracias a todos Uds. aunque no los nombre, los tengo en mi memoria y no quiero ahora olvidarme de ninguno.
 
Ernesto, gracias por todo tu apoyo. Como te dije personalmente, mi viaje lo hice porque vos me marcaste el camino con el “Torroba”. Ahora espero que todo esto incentive a muchos más para que se organicen y puedan también concretar su sueño. Contarán con toda la ayuda que podamos prestarles nosotros. Tu joda me hizo cagar de risa, pero Miguel desde la radio no sabía si el error era mío o de él al transcribir las posiciones, se lo tomó muy en serio (no te conoce).
 
Un agradecimiento especial para Miguel Urbieta, nuestro Delegado en Punta Alta, yo tengo el privilegio de conocerlo personalmente porque vive en allí, apenas a 30 Km. de Bahía Blanca. La mayoría solo lo escucha por radio pero recibe rápidamente de Miguel un trato de amigo. Dice presente todos los días (incluso sábados y domingos), en forma totalmente desinteresada, porque le gusta lo que hace. Su información y su compañía son invalorables. Imagínense el apoyo que reciben los Asociados de los veleros Alma Mía y Club, Sebastian que ahora están navegando por el norte de Brasil recibiendo cada día la palabra amiga, el pronóstico de la zona, y contacto con sus familiares en tierra. No tiene precio.
 
Pude conocer a «Beto» Fabiano, el Delegado en Florianópolis, me reencontré después de 25 años con Guillermo Rodríguez del velero “Charrán” Delegado en Angra. La última vez que había estado con él había sido en Buenos Aires cuando partió con su familia a dar su vuelta al mundo. En Piriápolis al fin conocí a Luis Nin y al “Iopne” (un barcazo).
Algunas etapas las compartí con gente de lujo, como Juan La Bianca, Delegado en Rosario y Luis García Monsonis de Buenos Aires, a la ida desde Piriápolis a Florianópolis. En fin, son muchos los recuerdos y afloran desordenadamente.
 
No puedo dejar de agradecer a Rodolfo y Clara Mena, Delegados en Mar del Plata, siempre están atentos para ayudar, y fue un gran honor y me emocionó mucho que al arribar a Mar del Plata fuera ellos, tanto a la ida como a la vuelta, quienes me ayudaran a amarrar, ellos, quienes dieron la vuelta al mundo en el velero Bastardo!!!.
Un agradecimiento especial para Omar Anziano, tripulante que hizo todo el recorrido, a la ida y a la vuelta. Conoce el barco y llegó a conocerme (y aguantarme) a mí. Un gran valor.
A todos nuevamente gracias.
Oscar

Me contestó Ernesto:
Oscar, en realidad yo no marqué el camino. Solo me enganché un poco antes. Podríamos nombrar a una enorme cantidad de navegantes, que fueron estimulando nuestras neuronas, el “Torroba” solo agregó un
eslabón a esa cadena. Vos te enganchaste en 2008, seguro vendrán otros eslabones en futuros tiempos, esto es concretamente, para mí, lo que hacemos. Siempre seguiremos a alguien, siempre nos adelantaremos, en la realidad o en nuestra imaginación, a una magnífica navegación… nada nuevo hay en el mar, solo que algunos tenemos la suerte de ver huellas marcadas, donde racionalmente, no las puede haber… Oscar, en un momento, cuando todos sabíamos que navegabas el canal de acceso a puerto, (no la Ruta 3), no se por qué razón, yo también me emocioné… seguro que, por un instante y una vez mas, me metí, solo
permiso en tu sueño…
Ernesto

EL SHOW DE DESPEDIDA

Entre Necochea y Claromecó, empezó el show. Primero apareció un grupo de unos veinte delfines. A los diez minutos llegaron refuerzos, los vimos venir en tropel por la banda de estribor (lado de la costa) pronto
fuimos rodeados. Eran más de cincuenta. Se los veía por todos lados. El espectáculo duró casi una hora.

Oscar Liberman, uno de los tripulantes, a poco de llegar a Bahía Blanca subió a Youtube un hermosísimo video que titula precisamente “Ovejas en la Ruta 3”. No dejen de verlo acá

http://www.youtube.com/watch?v=FKvMtMEBDys

“…muy expresivo el video, además nos muestra el poco mantenimiento de la Ruta 3, se la ve -claramente-
muy inundada…” (Ernesto seguía la joda)


Oscar Isa

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